Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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viernes, 20 de abril de 2018
MERTON: SANTOS COMO EL ÁRBOL.
lunes, 9 de abril de 2018
¡CUIDADO CON ALGUNOS OPTIMISMOS!
Si algún problema aqueja hoy al cristianismo es el de la identificación de la "cristiandad" con ciertas formas de cultura y de sociedad, ciertas estructuras políticas y sociales que durante mil quinientos años han dominado en Europa y en Occidente..(...).
Mil quinientos años de cristiandad europea, a pesar de ciertos logros definitivos, no han supuesto una gloria inequívoca para el cristianismo. Ha llegado la hora de someter a juicio a esta historia. Puedo complacerme en ello, en la creencia de que el juicio será una liberación de la fe cristiana de toda esclavitud y participación del mundo secular. Y por eso creo que ciertas formas de optimismo cristiano han de tomarse con reserva, por cuanto carecen de una genuina conciencia escatológica de la visión y se centran en la esperanza ingenua de alcanzar meros logros temporales tales como...¡¡iglesias en la luna!!...
“Al celebrar, con esta edición de los prefacios de Thomas
Merton, su vida y su testimonio, «se nos recuerda, quizás con mayor importancia
incluso, la parte que nos cabe desempeñar para asumir su legado: siendo
contemplativos en un mundo de acción, consumismo y tecnificación; como
constructores de paz en un mundo de guerra, violencia, racismo y
discriminación; y tendiendo puentes entre fes, culturas y pueblos en un mundo
de conflictos, barreras e intolerancia. Merton trae un mensaje universal de
esperanza ante las dificultades de nuestras vidas, en nuestras comunidades y en
nuestro mundo. En lugar de permanecer impasibles ante lo Indecible, nos exhorta
a todos a ser humanos en esta época, la más inhumana de todas, y a guardar la
imagen del hombre, pues es la imagen de Dios» (Lo toman de la «Presentación de la
edición española», por Paul M. Pearson, Director del Centro Thomas Merton)" lunes, 4 de septiembre de 2017
EL SILENCIO QUE HABLA.
viernes, 21 de julio de 2017
¿ES ACTUAL LA CONTEMPLACIÓN?
miércoles, 17 de mayo de 2017
LA VOZ DE LA MADRE.
FRANCISCO. Rueda de prensa a bordo del vuelo de regreso de Fátima. 14 de mayo de 2017
lunes, 1 de mayo de 2017
TRABAJAR (SEGÚN MERTON).
sábado, 10 de diciembre de 2016
POR LA MUERTE DE MERTON, HABLEMOS DE VIDA.
Sin duda, la vida implica sobreabundancia pero no desborde. Con frecuencia, quienes están rebosando de vida se encuentran hundiéndose en la muerte con su enorme chapoteo. No trascienden la muerte; se rinden ante ella con tanta vitalidad animal que son capaces de arrastrar consigo al abismo a muchos más.
Para encontrar la vida, debemos morir a la vida tal como la conocemos. Para encontrar el significado, debemos morir al significado tal como lo conocemos. Para hallar el significado pleno de nuestra existencia, no debemos procurar el significado que esperamos, sino el significado que nos es revelado por Dios. El significado que nos llega desde la tiniebla trascendente de su misterio y del nuestro. No conocemos a Dios y no nos conocemos a nosotros mismos. Entonces, ¿cómo imaginamos que podemos trazar nuestro curso hacia el descubrimiento del significado de nuestra vida?
El significado no es algo que descubrimos en nosotros mismos o en nuestras vidas. Los significados que somos capaces de descubrir nunca son suficientes. El significado verdadero tiene que ser revelado. Tiene que ser concedido. Y en el hecho de que sea concedido se encuentra, en verdad, la mayor parte de su relevancia: porque la vida misma, en definitiva, sólo es relevante en la medida que es concedida. Mientras experimentemos la vida y la existencia como soles que deben salir todas las mañanas, estaremos en agonía. Debemos aprender que la vida es una luz que aparece cuando Dios la convoca a salir de la oscuridad. Para esto no existen tiempos fijados.
El hombre está plenamente vivo sólo cuando tiene la experiencia genuina, al menos hasta cierto punto, de dedicarse espontánea y legítimamente al propósito real de su existencia personal.
Este percatarse no se implanta en su ser mientras su libertad no esté dedicada a su justo propósito. El hombre “se encuentra a sí mismo” y es feliz cuando logra advertir que su libertad está funcionando espontánea y vigorosamente para orientar su ser íntegro hacia el propósito que ansía alcanzar en su más profundo centro espiritual. Este propósito es vida en el sentido más pleno de la palabra. No la vida meramente individual, centrada en sí misma, egoísta, que está condenada a concluir en la muerte, sino una vida que trasciende las limitaciones y necesidades individuales y subsiste fuera del yo individual, en lo Absoluto: en Cristo, en Dios."
THOMAS MERTON. La vida del hombre.
Merton murió el 10 de diciembre de 1968 en Bangkok. Hoy hace 48 años.
jueves, 17 de noviembre de 2016
MERTON CONTRA EL RACISMO.
sábado, 30 de abril de 2016
MERTON HABLA DEL TRABAJO.
lunes, 27 de septiembre de 2010
MERTON HABLA DE...Luis MASSIGNON
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
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