Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
Seguidores
jueves, 17 de mayo de 2007
La Regla del Carmelo. Noticia con ideas sugerentes.
Describiendo las características o actitudes del primer grupo que recibió la Regla, se evocan: 1) hermanos no clérigos, 2) europeos en Tierra Santa, 3) peregrinos, 4) ascetas, 5) penitentes, 6) eremitas, 7) mendicantes, 8) menores, 9) frailes, 10) evangelizadores. Con referencia a esta última categoría se recuerda el decálogo de su actitud: 1) escucha, 2) acogida, 3) asumir la cruz, 4) fidelidad, 5) paciencia histórica, 6) persona orante, 7) amar sin condiciones, 8) creer en el Dios de la vida, 9) solidariedad, 10) coherencia.
El escrito–ideario concluye con esta consideración: “Estos acercamientos a nuestra Regla desde la perspectiva latinoamericana nos hacer ver su riqueza y actualidad para responder a desafíos y exigencias nuevas para nuestra vida carmelitano-teresiana, encarnada en diversas culturas”. E inculca todavía: “Los valores fundamentales de la Regla continúan teniendo validez, pero hay que encarnarlos y vivirlos con los matices de los signos de los tiempos y de los lugares”.
martes, 15 de mayo de 2007
FIDELIDAD. Un poema de Ray Morell.
Los libros de Teresa(1)
1- Aspectos biográficos. (Capítulos 1-10)
2- Tratado de Oración.(Capítulos 11-22)
3- Vida Nueva en Cristo (Capítulos 23-31)
4- En San José de Ávila(Capítulos 32-36)
5- Así vivimos ahora (Capítulos 37-40).
Los temas importantes de esta obra son: oración, valor didáctico de su vida, ambiente religioso y espiritual en que ella vivió, la situación de la mujer y el proceso de conversión. Es indudablemente la primera fuente de su magisterio espiritual.
“Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo, nuestro bien y Señor, dentro de mí presente; y ésta era mi manera de oración: si pensaba en algún pasaje bíblico lo representaba en mi interior, aunque más me gustaba leer buenos libros, que esa era toda mi recreación; porque no me dio Dios talento de discurrir con el entendimiento ni de aprovecharme con la imaginación…” (Vida 4, 7)
“Aconsejaría yo a los que tienen oración, en especial al principio, procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Es cosa importantísima, aunque no sea sino ayudarse unos a otros con sus oraciones” (Vida 7, 20)
Ser flexibles, invitación de H.Nouwen.
Los árboles parecen fuertes, comparados con los pastos que crecen salvajes. Pero cuando viene la tormenta, los árboles son desarraigados, mientras que el pastizal, aunque el viento lo mueva de un lado para otro, sigue con sus raíces bien plantadas en el suelo y vuelve a erguirse cuando la tormenta pasa. La flexibilidad es una gran virtud. Cuando nos aferramos a nuestras posiciones y no dejamos que nuestros corazones sean movidos un poco de un lado para otro por las ideas o las acciones de los otros, es muy fácil que nos rompamos. Ser como el pastizal no significa que cualquier cosa nos parezca bien. Quiere decir que nos moveremos un poco con el viento que sopla en nuestros tiempos, mientras seguimos firmemente anclados al piso. Una rigidez sin humor, intensa, testaruda, con respecto a las cosas que suceden hoy puede quebrar nuestros espíritus y convertirnos en amargados. Seamos flexibles, mientras seguimos estando profundamente arraigados. (H.Nouwen).
lunes, 14 de mayo de 2007
El cristiano y la política.
Vínculo del Evangelio con el mundo. (“Estar en el mundo, sin ser del mundo”).
Vínculo de la Religión con la política. (“Pagar o no tributo al César”).
¿Cuál ha de ser la posición del cristiano respecto a lo político?
1- La política no es una cosa sucia.
2- Evitar posturas extremistas.: Nacional catolicismo o espiritualismo.
3- Comprometernos desde el evangelio.
Importante:
1- Nada humano queda fuera de Dios.
2- Todo a de ser iluminado desde el Evangelio. (Fe, esperanza, caridad: virtudes teologales, con incidencia social).
Ej.: Primera lectura: Ciro, instrumento de Dios.
Evangelio: Jesús y el César. El dinero es el Cesar, pero usarlo libre y responsablemente, es nuestra responsabilidad frente a Dios.
3- Todo realidad humana está “amenazada” por el Evangelio: Todo es perfectible en Cristo).
4- Historia: Cesaropapismo o pretensiones de poder temporal de la Iglesia. Acomodamiento, oportunismo, garantes del poder político, una predica moralizadora pero no liberadora.
Resumen: La Resurrección de Cristo ilumina, redime, toda realidad humana, también lo político, el compromiso del hombre con su mundo. Evitar una religión “escapista”.
¿Cómo hace”política” una comunidad cristiana?
1- Fe, esperanza y caridad: segunda lectura.
2- Firmes en el Espíritu.
3- Conscientes de la elección.
RECONOCER LA FUNCIÓN DEL PODER, PERO SIN ENTREGARLE EL CORAZÓN: ESE ES DE DIOS SOLO.
La carga del amor.
La carga del Amor; el amor que elige y pone su señal en cada uno de nosotros. El amor que nos hace pobres, que nos despoja, para poder convertirnos en bienaventurados. A partir de Mateo 11, 25-30, tres momentos de reflexión:
1-“Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos”. Es un saber diferente, que no se encuentra en la razón, sino en el corazón. No es que ignore la razón, pero la supera. Es “lo esencial” de que habla el pequeño príncipe. El camino es la sencillez (que no tiene composición ni artificio, que carece de adornos ostentosos, franco en el trato, que no es doble).
2- “Mi padre me lo ha enseñado todo”. Ese saber que viene del corazón lo ha conocido Jesús de Dios; el tesoro de Jesús es su Padre, su corazón es el Padre. A través de su relación con él comprende y vive la pobreza y la carga del amor.
3- “Mi yugo es llevadero y mi carga ligera”. Pero no deja de ser yugo y carga, no hay que olvidarlo. ¿Cuál fue la mayor pobreza del hijo de Dios? La encarnación, comprensible solo en clave de amor. Jesús abraza su condición de hijo y su condición humana, una es yugo y carga para la otra, pero ambas, juntas, nos alcanzaron la compasión de Dios. (Yugo: instrumento de madera con que se uncen formando yunta las bestias de labor; en sentido figurado: ley o dominio que sujeta y obliga a obedecer).
En Resumen: El saber y la libertad de Jesús brotan del haber aceptado el yugo de su condición de Hijo al mismo tiempo que su precaria humanidad, porque sabía que esa era la voluntad de su Padre, voluntad de Misericordia y de amor.
La pobreza mayor y más radical no es la que elegimos voluntariamente, sino la que nos es dada o impuesta, desde dentro de nosotros o desde fuera. Asumirla y hacerla parte de nuestra vocación a la santidad es la carga que Jesús nos invita a llevar como él llevó la suya propia, porque es la misma realidad que compartimos: “llevamos un tesoro en vasijas de barro”.
El yugo de la fe, las enseñanzas de Jesús; el yugo del Espíritu que llevamos en nosotros, nos mantiene en el camino y nos ayuda a soportar las cargas, sin perder la alegría.
Tres propósitos:
1-Ser sencillos, despojarnos de artificios y máscaras.
2-Aprender del Padre, que es sabio en amor y lleva nuestra carga.
3-Reconocer la fuerza y el poder del yugo de la fe y del amor.
Tal vez las palabras de Jesús al final de este evangelio deban ser comprendidas desde dos niveles: lo que hace llevaderos el yugo y la carga propios, es el compartirlos con el yugo y la carga del otro. Jesús se convirtió en el lugar de reposo de toda la humanidad que sufre, y no lo hizo desde una situación de grandeza y poder, sino desde su propia pobreza y condición humana. “Gracias, Padre –dice Jesús- porque así te ha parecido bien”. La Palabra de Dios es inagotable, y cuánto más profundizamos en ella se nos descubren nuevas y mayores riquezas, entendibles únicamente desde el corazón.
sábado, 12 de mayo de 2007
Un Texto De Karl Rahner.
“Abandonar la criatura y apartarse de ella es la primera fase –para nosotros, pecadores, siempre nueva- del hallazgo de Dios. Pero sólo la primera. El servicio a la criatura, regresando al mundo enviado por Dios, podría ser la segunda fase. Pero todavía hay otra: encontrar en Dios la criatura misma en su naturaleza propia e independencia; encontrarla en medio de la inexorabilidad celosamente llameante del ser divino, todo en todas las cosas; encontrar todavía esta criatura allá dentro en el centro, encontrar lo pequeño en lo grande, lo limitado en lo ilimitado, la criatura (¡ella misma!) en el creador: esta es la tercera y suprema fase de nuestra relación con Dios. En ella nosotros, que hemos partido desde el mundo hacia Dios, volvemos con Él en su salida al mundo; y estamos lo más cerca posible de Él, donde Él está lo más lejos posible de sí mismo: en su verdadero amor al mundo; porque, si Dios es el amor, estaremos lo más cerca posible de Él, donde Él se encuentra lo más lejos posible: en cuanto Amor enamorado del mundo”.
miércoles, 9 de mayo de 2007
La lectura espiritual. Henri Nouwen.

Los Hombres no son islas.
Esta verdad nunca es clara mientras presumimos que cada uno de nosotros, individualmente considerado, es el centro del universo. No existimos sólo para nosotros, y únicamente cuando estamos plenamente convencidos de esta verdad comenzamos a amarnos adecuadamente y así también amamos a otros. ¿Qué quiere decir amarnos adecuadamente? Lo primero, desear vivir, aceptar la vida como un inmenso don y un gran bien, no por lo que ella nos da, sino porque nos capacita para dar a otros. El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir. Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el "instinto de la muerte". Es algo terriblemente poderoso esta fuerza engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma.
Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas. Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos que nadie cree que somos "dioses". Comprenderemos que somos humanos, iguales a cualquiera, que tenemos las mismas debilidades y deficiencias, y que estas limitaciones nuestras desempeñan el papel más importante en nuestras vidas, pues por ellas tenemos necesidad de otros y los otros nos necesitan. No todos somos débiles en los mismos puntos; y por eso nos complementamos y nos suplementamos mutuamente, cada uno rellenando el vacío del otro.
Sólo cuando nos vemos en nuestro contenido humano verdadero, como miembros de una raza que está planeada para ser un organismo y un "cuerpo", empezamos a comprender la importancia positiva, tanto de los éxitos como de los fracasos y de los accidentes de nuestra vida. Mis éxitos no son míos: El camino para ellos fue preparado por otros. El fruto de mis trabajos no es mío: Porque yo estoy preparando el camino para las realizaciones de otros. Ni mis fracasos son míos: Pueden dimanar del fracaso de otros, mas también están compensados por las realizaciones de otros. Por consiguiente, el significado de mi vida no debe buscarse solamente en la suma total de mis realizaciones. Unicamente puede verse en la integración total de mis éxitos y mis fracasos, junto con los éxitos y fracasos de mi generación, mi sociedad y mi época. Pueden verse, sobre todo, en mi integración dentro del misterio de Cristo. Eso fue lo que el poeta John Donne comprendió durante una grave enfermedad, al oir que las campanas doblaban por otro. "La Iglesia es Católica, universal -dijo-; luego todos sus actos, todo lo que ella hace, pertenece a todos... ¿Quién no inclina el oído a la campana que en alguna ocasión tañe? Y, ¿quién puede suprimir de ese tañido la verdad de que un pedazo de uno mismo está saliendo de este mundo?"
Todo hombre es un pedazo de mí mismo, porque yo soy parte y miembro de la humanidad. Todo cristiano es parte de mi cuerpo, porque somos miembros de Cristo. Lo que hago, para ellos y con ellos y por ellos lo hago también. Lo que hacen, en mí y por mí y para mí lo hacen. Con todo, cada uno de nosotros permanece responsable de su participación en la vida de todo el cuerpo. La caridad no puede ser lo que se pretende que sea, si yo no comprendo que mi vida representa mi participación en la vida de un organismo totalmente sobrenatural al que pertenezco. Unicamente cuando esta verdad ocupa el primer sitio, encajan las otras doctrinas en su contexto adecuado. La soledad, la humildad, la negación a uno mismo, la acción y la contemplación, los sacramentos, la vida monástica, la familia, la guerra y la paz: Nada de esto tiene sentido sino en relación con la realidad central que es el amor de Dios viviendo y actuando en aquellos a quienes Él ha incorporado en Su Cristo. Nada, absolutamente nada tiene sentido, si no admitimos, con John Donne, que "los hombres no son islas, independientes entre sí; todo hombre es un pedazo del continente, una parte del todo".
Thomas Merton (Extracto de "Los hombres no son islas").
martes, 8 de mayo de 2007
PROYECTO THOMAS MERTON.
Desde hace más de diez años estoy empeñado en la lectura de la obra de Thomas Merton, y finalmente he querido compartir con otras personas la riqueza que encuentro en la experiencia espiritual de este maestro católico. He comenzado publicando artículos en la revista diocesana PALABRA NUEVA sobre la vida y la obra de Merton y haciéndole conocer en las personas de mi entorno: sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos. Pero ahora estamos tratando de dar nuevos pasos, y ya comenzamos:
1- La publicación de un sencillo boletín, LUZ DEL MUNDO, con textos de Thomas Merton y otros maestros espirituales, clásicos y contemporáneos.
2- Un blog, AMIGOS DE THOMAS MERTON, que lleva ya más de 100 entradas y que también pretende la promoción de la espiritualidad de Merton y otros.
Pero queremos dar nuevos pasos, que serían:
1- La creación de una BIBLIOTECA THOMAS MERTON, que promueva el conocimiento de este autor y de otros autores cristianos, también los contemporáneos.
2- Crear un espacio mensual para ofrecer charlas y conferencias sobre temas de espiritualidad.
3- Crear un grupo de Meditación y oración en torno a los maestros del Carmelo, e iluminados también por la espiritualidad contemporánea.
Las razones de este proyecto no son meramente religiosas: creo que la espiritualidad es necesaria al ser humano para que descubra la dimensión trascendente de su historia, y sin dejar de comprometerse con su tiempo, pueda ver siempre más allá de lo inmediato y convertirse en profeta de un tiempo futuro. Para eso es importante promover una espiritualidad como la de Thomas Merton: liberadora, humanista y ecuménica, que vaya más allá de lo devocional, que estimule la búsqueda y el crecimiento de la vida interior, y que permita aportar el elemento cristiano en su dimensión más plena al curso de nuestra historia nacional. La riqueza de los maestros del Carmelo aporta muchos elementos a esta visión renovada de la fe, y sería importante trabajar en la promoción de su obra y experiencia de Dios, aterrizándolas en nuestra realidad e historia.
Todo eso pretendemos, y sabemos que es mucho, pero tenemos esperanza y poco a poco iremos sembrando esa semilla. Creo que nuestra gente necesita de esta espiritualidad para superar dependencias y desesperanzas, y abrirse a una nueva perspectiva que les permita redescubrir la fe y experimentar la fuerza de una religiosidad encarnada y vivida que desde dentro vaya transformándonos y transformando nuestro entorno social.
Necesidad y propuesta: Necesito conseguir libros de espiritualidad para poder ofrecer este servicio de manera estable, pues los míos propios que son la base de este proyecto no son suficientes. Estoy buscando que alguna persona u organización me financie y haga llegar un lote de libros y estoy realizando algunas gestiones al respecto, pero también las personas de modo individual pueden hacerme llegar un par de libros por las vías normales del correo o con algún viajero que pase por Cuba. De este modo es posible y no implica mayores dificultades. Acá en el país es imposible conseguir literatura cristiana y las personas aprovecharían muy bien la posibilidad de acceder a estas lecturas.
Los autores fundamentales para el proyecto serían:
1-Thomas Merton.
2- Henri Nouwen.
3- Anselm Grün.
4-William Johnston.
5- Carlos G.-Vallés.
6- Thomas Keating.
7-John Powell.
8-Santa Teresa de Jesús.
9- San Juan de la Cruz.
10-Isabel de la trinidad.
11- Otros autores contemporáneos de espiritualidad.
Mi dirección es: P.Manuel Valls, ocd. Iglesia del Carmen. Infanta, entre Neptuno y Concordia. Habana 3, CP: 10300. Ciudad de la Habana, CUBA.
Es un lugar céntrico de la capital cubana, de fácil acceso para cualquiera que venga de paso o como turista, y de este modo nos haría un importante servicio.
Agradezco de antemano cualquier esfuerzo a favor de este proyecto que está comenzando, con pocos recursos, pero con muchos deseos.
P.Manuel Valls, ocd.
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.