Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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jueves, 10 de enero de 2008
Correspondencia.
domingo, 6 de enero de 2008
Recompensas.

Y el maestro respondió:
-“No tendrás ninguna. No hay para ti ninguna recompensa.
El emperador, desconcertado, reflexionó un momento, y al cabo comprendió lo que querían decir las palabras del maestro:
-“Si necesitas algo como recompensa, todas tus dádivas han sido una ficción”.
Leyendo a Thomas Merton.2

2-Responsabilidad de una comunidad de amor.
3-Opciones proféticas contemporáneas.
4-El respeto a la persona, diversidad en comunidad.
5- Honestidad en la elección de la vida.
6-La mística femenina.
7-Zen: una forma directa de vivir la vida.
8- Libertad de acción y obediencia.
9-Comunidad: el lugar donde Cristo está actuando.
Algunos textos de estas pláticas:
“El silencio verdadero no es aislamiento. Las personas que viven en silencio pueden comunicarse, y se comunican. El silencio puede trasmitir muchos mensajes diferentes, puede ser una forma poderosa de comunicación. El silencio profundo, contemplativo, comunica oración. Hay una marcada diferencia entre el silencio de una ermita y el de una comunidad en oración”.
Merton, que aun siendo monje, seguía siendo un hombre de su tiempo, intentaba ayudar a las hermanas, contemplativas como él, a responder a los requerimientos del Concilio Vaticano II, que pedía a la vida religiosa en general un “aggiornamiento”, una inserción de los diversos carismas en las realidades concretas del mundo en que vivían su vocación.
ESPECIAL: "Epifanía Universal".

No estamos celebrando la fecha de un acontecimiento. El día 6 de Enero se celebró la Natividad de Jesús en toda la Iglesia durante varios siglos. Más tarde en Occidente se comenzó a celebrar el 25 de Diciembre, pero en Oriente se sigue celebrando el día 6 de Enero. Al celebrarse la Natividad de Jesús el 25 de Diciembre, se reservó la fecha del 6 de Enero para celebrar la “Epifanía del Señor”. Durante mucho tiempo, se celebró, no sólo la adoración de los Magos, sino también, el Bautismo del Señor y las Bodas de Caná.
El relato de los magos es el mejor ejemplo de cómo no sirve para nada la exégesis si no se la hace llegar al pueblo. La inmensa mayoría de los fieles siguen pensando en una historia real. En realidad es una narración fantástica que ni siquiera es original. En otras muchas culturas se habla de estrella que anuncia el nacimiento de un gran hombre; de tiranos que persiguen a un niño que va a ser un salvador para su pueblo; de inocentes que mueren para salvar al escogido, etc., etc. Todo con la única intención de hacer ver la grandeza de ese personaje desde el instante en que nació.
Dejemos bien claro, una vez más, desde el principio, que cuando nació Jesús no pasó absolutamente nada fuera de lo normal. Ni siquiera sabemos cuándo, ni sabemos dónde, ni sabemos cómo nació. El pasaje de los magos, como todos los relatos de la infancia, es una historia muy bien tramada para transmitir teología. Todo el relato tiene un lenguaje específicamente mateano. Se trata de dejar claro que los de cerca rechazan de plano a Jesús por lo que significa, y los de lejos lo buscan y lo aceptan como lo que es. Esta visión sería impensable sin la experiencia de su pasión y muerte, provocada por las autoridades judías.
A través de los siglos se han ido añadiendo al relato afirmaciones que no están en el texto, pero que hoy todo el mundo cree a pies juntillas. Ni dice que eran tres. Mucho menos sus nombres. Ni dice que eran reyes. Ni “Magos” tiene, para nada, el significado que hoy damos a la palabra mago. En su origen fue el nombre de un miembro de la casta sacerdotal persa. Más tarde designó a otros representantes de la teología, de la filosofía y de la astronomía. Los “magos” son unos paganos que orientados por Dios llegan a descubrir a Jesús. Mateo nos está advirtiendo de la llamada de todos los hombres a creer en Cristo.
Las tonterías que se han inventado sobre la estrella, no merecen mayor comentario. Ni cometa ni estrella, ni conjunción de astros. El intento de encontrar explicación científica al fenómeno es olvidarse de que es un relato simbólico. Pero es que, si se encontrara explicación científica, quedaría anulada la intervención de Dios que es lo que se intenta poner de manifiesto. Una estrella no puede pararse “encima de donde estaba el niño”. Pero desde el punto de vista teológico, sí es relevante: al que busca de verdad, Dios lo guía.
También queda la historia fuera de toda lógica, cuando nos dice que se sobresaltó toda Jerusalén con Herodes. Herodes era odiado por todos los judíos. El anuncio de un rey distinto, sólo podía provocar alegría. Pero Mateo está pensando en la Jerusalén que dio muerte a Jesús. Para Mateo el rechazo de los judíos no es cosa del último momento, sino constante y anterior a cualquier manifestación de Jesús.
Se trata de marcar la diferencia entre los magos y el Niño Rey por una parte, y los letrados y Herodes por otra. A pesar de la estrategia de Herodes para perder al Niño, Dios está allí para salvarlo. Tanto la intervención de Dios por medio de la estrella y de los sueños, como la derrota de Herodes a pesar de su maldad, están hablando de la experiencia de la comunidad de Mateo. A pesar de todas las dificultades con los judíos y con los paganos, Dios está cerca, y les va conduciendo hacia la victoria.
El miedo de Herodes y de los jefes judíos, es también nuestro miedo. El reinado de Dios es una amenaza para nuestro egoísmo. Estaríamos dispuestos a adorar a un Dios que potenciara nuestras seguridades y nuestro poder. Un Dios que reine sin hacernos reinar a nosotros, no nos interesa.
Como los magos salen de su tierra para buscar, nosotros tenemos que salir de nuestro “ego”, de nuestras seguridades terrenas para buscar. Sin esa actitud, aunque haya nacido el Niño, aunque aparezca la estrella, el encuentro no se producirá.
Los letrados lo saben todo sobre el Mesías, pero no mueven un dedo para comprobarlo. Se quedan con su conocimiento y sus libros. El amor a la verdad crea nómadas, no instalados satisfechos. Cuántas veces los cristianos nos hemos conformado con marcar a los demás la dirección sin mover un dedo para acompañarles.
Esta diferente actitud nos tiene que hacer pensar. Los paganos adoran al niño, los judíos intentan matarlo. Los paganos reconocen al niño, los judíos no lo reconocen. Son tesis propias del evangelio de Mateo.
El hecho de que en un momento determinado, los magos pregunten a los que conocen las Escrituras es muy interesante. Las Escrituras pueden servir de pauta, pueden indicarnos el camino a seguir cuando atravesamos lugares sin estrella. Pero depende de la actitud del que las estudia. Ante millones de estrellas que brillan en el firmamento, los magos descubren la de Jesús. Ante las miles de estrellas que llaman la atención en nuestro mundo, nosotros tenemos que descubrir la de Cristo. Si no estamos atentos, nos equivocaremos.
Todo hombre tiene la obligación de dejarse iluminar por su estrella, pero también la de ser guía para los demás. No hay que “convertir” a nadie. Nuestra obligación es hacer ver a los demás la bondad de Dios, manifestando con nuestra vida su cercanía. Hacemos presente lo que es Dios, siempre que salimos de nosotros mismos y vamos hacia los demás.
No debemos presentarnos como poseedores de la verdad, sino como compañeros en la búsqueda. El verdadero creyente será siempre un buscador de la verdad, no un poseedor de ella.
Esta celebración nos tiene que lanzar más allá de los raquíticos planteamientos de una iglesia, “fuera de la cual no hay salvación”. Dios se manifiesta a todos los pueblos de todas las épocas. Todos los hombres están a la misma distancia de Dios.
En el momento en que nos sentimos privilegiados o detentadores de la verdad, hemos hecho polvo el mensaje de esta fiesta. Todos recibimos todo de Dios y todos tenemos la obligación de aprender de los demás y enseñar a los demás. Todos tenemos la obligación de encender una luz, en lugar de maldecir de las tinieblas.
El reino de Dios es algo mucho más extenso que los contornos, siempre limitados, de una Iglesia. El amor, la entrega, la capacidad de salir de sí e ir al otro, son universales y deben abarcar a todos los hombres. Esto no quiere decir que todos los hombres tengan que pertenecer a la misma institución, y menos aún a la misma cultura. Lo que celebramos hoy es la apertura de Dios a todos los hombres, no el sometimiento de todos a la disciplina de una Iglesia.
Allí donde haya un hombre que crece en humanidad, amando a los demás, allí se está manifestando lo críptico y enigmático. Hoy no podemos entender la apertura a los gentiles como propuesta para que se conviertan a nuestra religión porque es la única verdadera. Lo importante es lo que hay de cristiano en cada hombre, aunque no conozca a Cristo.
Meditación-contemplación
¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?
Nunca sabremos a ciencia cierta dónde está,
porque Dios está siempre revelándose y siempre ocultándose.
En cuanto dejo de buscarlo, desaparece.
.....................
Dios no es un ser concreto que puedo buscar con un candil.
Está en todas las cosas, pero no soy capaz de descubrirlo.
Está dentro de mí, formando parte de mi propio ser.
Si encuentro mi verdadero ser, ya lo he encontrado a Él.
............................
La puerta que te llevará a tu centro, se abrirá sola.
Sólo tienes que dejar de buscarle en ninguna otra parte.
Céntrate y concéntrate una y mil veces.
Sin saber cómo, irá apareciendo la luz, en lo más íntimo de ti mismo.
....................................
Déjate iluminar desde dentro,
Como la lámpara atravesada por la corriente eléctrica.
No sólo te convertirás tú en luz
sino que lo iluminarás todo a tu alrededor.
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Juan de Arimatea
sábado, 5 de enero de 2008
Correspondencia.
desde Mar del Plata te escribo y comparto este pensamiento que capturé de un libro y me parece resume el pensamiento de "todos y todas" los que pensamos que la internet es un instrumento que Dios ha puesto en nuestras manos para seguir gritando nuestra elección y el sentido de nuestra vida.
Leí tu comentario en el blog de Analía, mi amiga Ana y te comparto esto.
Un abrazo y nos encontramos.
Alicia
Pasión por Cristo. Pasión por la humanidad(título del libro)
“En este tiempo se multiplican las personas que viven cada vez más de las relaciones puramente virtuales. Aparecen como náufragos del espíritu a la deriva, sobre balsas on line. Desde algunos aspectos, es como si se dieran una nueva identidad, fluida e intercambiable. De hecho están como en un laberinto, sin metas ni salidas, donde perderse es lo mismo que encontrarse. Al mismo tiempo que el metanetwork conecta a todos y a todo, la vida ya no tiene secretos, es la muerte de la intimidad y la ternura, de los secretos y de la libertad. En este contexto los hombres y las mujeres de Dios son llamados a difundir identidad y esperanza, metas y razones de vida, permaneciendo en relación auténtica, también cuando el otro/a se desconecta.. Es éste el nuevo modo de ser pescadores de hombres, con redes diferentes de las del lago de Galilea.
Si la interrupción de la línea del futuro por la fragilidad de los proyectos y las expectativas recuerda el miedo y la muerte por bulimia sobre el presente, las mujeres y los hombres consagrados pueden salvar el mundo de la desesperación y del no pensarnos, construyendo y reconstruyendo los puentes de la relación, en cualquier nivel, haciendo visible lo invisible con la pasión por la humanidad.
Esta parece la verdadera frontera nueva de la misión, para todos los consagrados y para todos los carismas”
Humanismo cristiano.

Leyendo a Thomas Merton.

Leyendo a Thomas Merton: “Los manantiales de la contemplación”1.
En las últimas semanas volví a tomar el libro “Los manantiales de la contemplación”, que recoge las grabaciones de dos encuentros o retiros que tuvo Thomas Merton en la abadía de Getsemaní con un grupo de religiosas contemplativas. Está publicado en esta edición por Sudamericana, no sé si habrá otra edición en español (esta es del año 1993, tomada de la edición en inglés de 1992). Es un libro que llegó a mis manos gracias a la bondad de mi amigo Alexis Lima, y que permite un acercamiento a la persona de Merton mayor, teniendo en cuenta que se trata de un diálogo, de su hablar, recogiendo criterios, opiniones, puntos de vista, lecturas suyas, etc. Estos encuentros fueron grabados y luego, al cabo de los años se trascribieron estas grabaciones, conservando en lo posible su estilo conversacional.
Era compleja la época en que tuvieron lugar estos encuentros, a causa de los vertiginosos cambios que tenían lugar en la Iglesia y en el mundo, y quiso Merton prestar alguna ayuda a las religiosas de las ordenes contemplativas a menudo segregadas por reglamentos inflexibles, con respecto a viajes o lecturas, y poco actualizadas en ocasiones respecto a lo que sucedía.
Les transcribo ahora el testimonio de una de las hermanas, Mary Luke Tobin, responsable principal de la edición de estas conversaciones:
“Merton no pidió permiso alguno para celebrar estas reuniones, ni las hermanas para asistir a ellas. Su Abad ofreció gentilmente la hospitalidad del albergue y los parques de la abadía de Getsemaní para las sesiones. El bello y apacible entorno del monasterio de Kentucky favoreció e incentivó el espíritu de camaradería que pronto surgió entre las participantes. A menudo nos sentábamos en las orillas de los lagos o estanques que Merton se complacía en mostrarnos, sitios que son hoy puntos de referencia familiares para sus numerosos lectores.
Recuerdo cuando nos llevó a lo alto de la colina de los fondos del monasterio, para que conociéramos la ermita que tanto le costara conseguir. Con visible deleite nos mostró todos sus pequeños tesoros, entre ellos varios bongós que le había regalado un amigo, una estola que le había enviado Juan XXIII y varias reliquias que veneraba. Recuerdo haberle escrito desde Roma preguntándole si le gustaría tener una preciosa reliquia de Charbel, el eremita libanés recientemente canonizado. “Claro que si”, respondió. “Soy un gran coleccionista de reliquias”.
Más adelante, en este prólogo a las conversaciones con Merton, apunta la hermana Mary:
“Tengo un recuerdo imborrable de la calidez y la naturalidad de Merton, que nos sedujo a todas y creó una atmósfera de buen humor en los pocos días que duró cada reunión… Merton no sabía ser rígido ni formal con la gente, y su cordialidad y buena disposición permanente dotaron aquellos días de un encanto muy singular. Hubo paseos por el bosque y recreos para tomar café. Más tarde, Merton comentó en sus cartas lo mucho que había disfrutado esos momentos con las hermanas”.
Continuará…
jueves, 3 de enero de 2008
Apertura e intimidad en Thomas Merton.
Esas dos experiencias axiales de apertura a la trascendencia e inmanencia íntimas, que no son sino los ejes de la ciencia de la Cruz del Cristianismo, y las inmensas consecuencias existenciales que de ellas se derivan, son el elemento vertebrador de la vida y obra de Thomas Merton.
Su voluminosa producción, sus reflexiones, cartas, plegarias, sus preocupaciones, diálogos, encuentros, su miríada de intereses no son sino variaciones sobre ese mismo tema. "Mis ideas -escribe Merton en su diario (25 de enero de 1964)- están siempre cambiando, siempre moviéndose alrededor de un centro, siempre viendo ese centro desde ángulos diferentes." Bajo esa luz cabe entender que él hablara del monasterio utilizando indistintamente el epíteto clásico "escuela de caridad" o el moderno "escuela de realidad". Contemplar, amar y obrar son, en síntesis, los radios que emergen de ese centro y convergen en él".
miércoles, 2 de enero de 2008
Un mensaje alentador.

Es muy bello y oportuno tu blog sobre Merton & demás...
Un abrazo fraternal desde Buenos Aires
Miguel Grinberg.
La disciplina del corazón.
La primera y más esencial práctica espiritual que un director espiritual debe recomendar es la Disciplina del corazón. La introspección y la oración contemplativa es la antigua disciplina por la que empezamos a ver a Dios en nuestro corazón. La oración interior es atención cuidadosa a Aquel que habita en el centro mismo de nuestro ser. Mediante la oración, nos despertamos al Dios que está en nosotros. Con práctica, permitimos a Dios entrar en nuestros latidos y nuestra respiración, en nuestros pensamientos y emociones, en nuestro oído, nuestra vista, nuestro tacto y nuestro gusto, y en cada partícula de nuestro cuerpo. Permaneciendo despiertos a Dios, podemos verlo cada vez mejor en el mundo que nos rodea.
La disciplina del corazón nos hace conscientes de que orar no consiste simplemente en escuchar, sino en escuchar con el corazón. La oración nos ayuda a estar en presencia de Dios con cuanto somos y tenemos: nuestros miedos y ansiedades, nuestra culpa y nuestra vergüenza; nuestras fantasías sexuales,; nuestra avaricia y nuestra ira; nuestras alegrías, éxitos, aspiraciones y esperanzas; nuestras reflexiones, sueños y vagabundeos mentales; y, sobre todo, nuestra familia, nuestros amigos y nuestros enemigos; en suma, todo cuanto hace de nosotros lo que somos. Con todo esto tenemos que escuchar la voz de Dios y permitirle hablarnos en cada rincón de nuestro ser.
“Cada rincón de nuestro ser” incluye, obviamente, el cuerpo físico. De hecho, el corazón no es un simple órgano espiritual, sino el lugar secreto de nuestro interior donde nuestro espíritu, nuestra alma y nuestro cuerpo se reúnen en la unidad del yo. El corazón espiritual desencarnado no existe. Estamos llamados a amar a Dios y al prójimo con todo nuestro corazón, toda nuestra alma, toda nuestra mente y todas nuestras fuerzas (Lucas 10, 27)
Esto es difícil de hacer, dado lo temerosos e inseguros que somos. Nos ocultamos de Dios y de los demás. Tendemos a presentar a Dios y a los demás únicamente aquellos aspectos de nosotros con los que nos sentimos relativamente cómodos y que pensamos que suscitan una respuesta positiva. Por tanto, nuestra vida de oración se hace selectiva y limitada. Está claro que la disciplina del Corazón reclama una dirección que nos permita superar los temores, profundizar nuestra fe y comprender mejor quién es Dios para nosotros.
Preguntarse:
¿Cómo es tu vida de oración?
¿Cómo le concedes a Dios espacio en tu vida para que pueda hablarte?
Henri Nouwen, Dirección espiritual.
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.