La senda de la contemplación.
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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viernes, 13 de junio de 2008
La función constructiva de la abnegación.
La senda de la contemplación.
jueves, 12 de junio de 2008
Un mensaje de esperanza.
martes, 10 de junio de 2008
Para empezar una vida nueva.

¿Cuál es nuestra verdadera vocación en la vida?
¿Dónde podemos encontrar la paz espiritual que nos capacite para escuchar la voz de Dios que nos llama?
¿Quién puede guiarnos a través del laberinto interior de nuestros pensamientos, emociones y sentimientos?
Estas y muchas preguntas parecidas expresan un deseo profundo de vivir una vida espiritual, a la vez que una gran desorientación sobre su sentido y práctica”.
Así comienza Henri Nouwen su libro “Encontrar en Él la vida. Una invitación a la vida espiritual”, publicado el ejemplar que tengo en mis manos por Editorial Guadalupe (Buenos Aires) y cuyo título original en inglés es “Making All Things New”. Nouwen desarrolla su reflexión en este libro en tres momentos:
Primero, analizando las consecuencias destructivas de llevar una vida excesivamente preocupada.
Segundo, intentando demostrar que Jesús responde a nuestras preocupaciones paralizantes ofreciéndonos una vida nueva, una vida en la que el Espíritu de Dios puede renovar todas las cosas en nosotros.
Tercero, describiendo algunas decisiones disciplinarias específicas que pueden hacer que nuestras preocupaciones dejen lentamente de dominarnos y dejen de este modo obrar al Espíritu de Dios en nosotros.
Para empezar, dice Nouwen, es necesario adentrarse en una senda nueva:
“Nuestra primera tarea es la de disipar este sentimiento vago y tenebroso de descontento y dirigir una mirada crítica al modo cómo estamos llevando nuestras vidas. Esto exige honestidad, coraje y confianza. Con honestidad tenemos que desenmascarar y enfrentar valientemente los juegos con que nos engañamos a nosotros mismos. Tenemos que confiar en que nuestra honestidad y coraje no nos conducirán a la desesperación, sino a un cielo nuevo y a una tierra nueva”.
domingo, 8 de junio de 2008
GRACIAS!!!!

Traerle humano.

sábado, 7 de junio de 2008
Correspondencia.
Un fuerte abrazo.En el Cristo que nos Une y nos llama a Seguirle,
jueves, 5 de junio de 2008
Última noticia!!!
Libres de una ilusión colectiva.
martes, 3 de junio de 2008
Una tranquila oración afectiva.

“”Acerca de la oración. ¿Tienes un jardín o algo parecido en donde puedas caminar tú solo? Diariamente, durante unos quince minutos o media hora, camina de un lado para otro entre las plantas y flores… No intentes pensar en algo determinado y cuando te sobrevengan pensamientos del trabajo, etc., vuelve a ti mismo, no trates de arrojarlos a base de fuerzas. Ve si puedes hacerlos a un lado con sólo suavizar tu mente (relajándola). Estás orando y el Señor está contigo. Pero si los pensamientos distractivos acerca del trabajo no se alejan, acéptalos en forma tranquila y sin ansiedad, con la intensión de que el Señor te descubra su voluntad por esos mismos pensamientos distractivos…”. (Thomas Merton, carta a la hermana Therese Lentfoehr)
Nada más que una promesa.
“No le cuentes tu historia a todo el mundo. Sólo terminarás sintiéndote más rechazado. La gente no te puede dar lo que tu corazón anhela. Cuánto más esperas de la respuesta de la gente ante tu vivencia de abandono, más te sentirás expuesto al ridículo. Tienes que cerrarte al mundo exterior de manera que puedas entrar en tu propio corazón y al de Dios a través de tu dolor. Dios te enviará las personas con quienes puedas compartir tu angustia, que puedan llevarte más cerca de la verdadera fuente del amor”.
“En presencia de las personas que amas, tus necesidades aumentan y aumentan, hasta que ellas se sienten tan agobiadas por tus necesidades que prácticamente están obligadas a dejarte para sobrevivir. La gran tarea es reclamarte a ti mismo para ti, de manera de poder contener tus necesidades dentro de los límites de tu propio ser y controlarlas en presencia de aquellos a quienes amas. La verdadera reciprocidad en el amor necesita de personas que se controlen y que se puedan entregar al otro sin dejar de seguir aferradas a sus propias identidades”.
“Dios es fiel a sus promesas. Antes de tu muerte, encontrarás la aceptación y el amor que imploras. No llegará del modo en que lo esperas. No seguirá tus necesidades y deseos. Pero llenará tu corazón y satisfará tu deseo más profundo. No hay nada más que esta promesa para agarrarse firmemente. Todo lo demás te lo han sacado. Aférrate con fe a esta promesa desnuda. Tu fe te sanará”.
Henri Nouwen.
La voz interior del amor.
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.