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jueves, 28 de octubre de 2010

VIDA SACERDOTAL

De la mano de los libros de Anselm Grün he descubierto maneras nuevas de entender y vivir la fe, pues sabe unir lo espiritual, lo tradicional y lo psicológico de una manera armónica. Uno de los temas que más me ha interesado es su modo de explicar el valor de los ritos, y del último libro suyo que leo quiero dejarles un par de párrafos que considero sugerentes. Al hablar de la vida sacerdotal Grün advierte que lo que dice vale tanto para el sacerdocio común de los fieles como para el ministerio particular ordenado.

“En opinión del psicólogo suizo C. G. Jung, la eficacia de los ritos consiste en que por su medio se derrama energía. El rito sumerge en la fuente de la energía divina, que es siempre capaz de crear porque es inagotable”. (38)

El sacerdote es un experto en ritos. Hoy se ha despertado de nuevo la sensibilidad hacia la eficacia curativa de los ritos. Al empezar y concluir mi jornada con un rito bueno y bonito me experimento como sacerdote. Los ritos abren el cielo sobre mi vida, traen la cercanía sanadora y amorosa de Dios a mi rutina cotidiana: en la mañana gris, en el cansancio de la tarde, al comienzo y al final del trabajo, en la comida común y en cualquier momento del día. Los ritos se tocan con la mano: cojo una piedra, enciendo una vela, acomodo las manos para un gesto, respiro, inhalo y exhalo al tiempo que repito una palabra. En estas cosas tan concretas experimento al mismo Dios como aquel que me promete una vida lograda. En los ritos recuerdo que Dios está en mí y junto a mí, traigo al Dios lejano a mi interior, interiorizo a Dios. El rito logra transformar los estorbos de mi vida cotidiana en un signo del amor tierno de Dios”. (43)

Hablando acerca de la “vida sacerdotal” en este libro, Anselm Grün recuerda que ser sacerdote pertenece sustancialmente a nuestra existencia cristiana, y por ello, aunque escribe desde su experiencia como ministro ordenado, lo que dice vale para todo cristiano o cristiana, que busque vivir esta dimensión de su ser creyente.
Así, además de celebrar los ritos, la vida sacerdotal supone otras dimensiones: transformar lo terreno en divino, dar testimonio, proteger lo divino en el mundo, guardar el fuego del amor, abrir los ojos a la voluntad de Dios, iniciar el camino de ser uno mismo, y decir bien a los hombres.

“Cada uno de nosotros posee un espacio santo, separado de este mundo; el mundo no tiene influencia ni acceso a este lugar. Se trata del santo lugar del silencio interior donde Dios habita. De este espacio sagrado surge la salvación para nosotros”. (44)

“Yo creo que ser sacerdote significa presentar incesantemente a Dios la propia impotencia y alzar ante él las manos vacías. Con todo, creo que mis manos ungidas son un signo de esperanza, ya que trasmiten la bendición de Dios aunque ellas no la experimenten, porque Él no es propiedad de mis manos”. (50)

Anselm Grün.
El orden sacerdotal
San Pablo, 2002.

lunes, 25 de octubre de 2010

SANTIDAD ES AMOR

“La perfección no es para quienes se esfuerzan por sentir, parecer y actuar como si fueran perfectos: es únicamente para quienes son plenamente conscientes de que son pecadores, como el resto de los seres humanos, pero pecadores amados, redimidos y cambiados por Dios. La perfección no es para quienes se aíslan en las torres de marfil de una imaginaria impecabilidad, sino únicamente para quienes se arriesgan a empañar su supuesta pureza interior, sumergiéndose plenamente en la vida como hay que vivirla inevitablemente en este imperfecto mundo nuestro: la vida con sus dificultades, sus tentaciones, sus decepciones y sus peligros. La perfección no es tampoco para quienes viven sólo para sí mismos y se ocupan únicamente del embellecimiento de sus almas. La santidad cristiana no es meramente un asunto de recogimiento u oración interior. La santidad es amor: el amor a Dios por encima de todos los demás seres, y el amor a nuestros hermanos en Dios. Tal amor exige, en último término, el completo olvido de nosotros mismos” .

De “La vida silenciosa”, 25-26.
Thomas Merton.

domingo, 24 de octubre de 2010

Este domingo...

 A propósito de la Parábola del fariseo y el publicano que leemos este domingo en la Eucaristía, sirva este texto de TM como comentario:

"La fe personal y la fidelidad a Cristo no bastan para hacer de nosotros cristianos perfectos. Nosotros no vamos a Él como individuos aislados, sino como miembros de su cuerpo místico. Sin amor y compasión por los demás, nuestro aparente "amor" aparente a Cristo es una ficción".

 Thomas Merton.

sábado, 23 de octubre de 2010

SEMILLAS....

"Reza mejor el que no sabe que está rezando"
(San Antonio de Padua).

"No es la montaña lo que conquistamos, es a nosotros".
(Sir Edmund Hillary).

"Si usted no cree en sí mismo, ¿quién demonios lo va a hacer?"  (Tom Clancy).

"No saber es malo, no querer saber es aún peor"
(Proverbio africano).

"No es la respuesta la que arroja la luz, es la pregunta"
(Antiguo proverbio).

"El dolor es vida, y cuanto más agudo sea el dolor, más pruebas hay de estar vivo"
(Charles Lamb).

"Siempre en medio, en el epicentro de tus problemas, es donde encuentras la serenidad"
(Antoine de Saint Exupéry).

"No esperes el juicio final, ocurre cada día"
(Albert Camus).

viernes, 22 de octubre de 2010

VIVIR.

La vida no tiene que ser considerada como un juego en el que se puntúa y alguien gana. Si estás demasiado interesado en ganar, nunca te divertirás jugando. Si estás demasiado obsesionado con el éxito, te olvidarás de vivir. Si sólo has aprendido cómo triunfar, es probable que hayas desperdiciado tu vida”.
 (AMAR Y VIVIR, 20).

Thomas Merton

jueves, 21 de octubre de 2010

Artículo sobre TM en revista universitaria.

 Había comentado sobre una publicación de "Comillas" que traía un artículo sobre TM. Efecivamente, se trata de "Thomas Merton: peregrino en busca de vida interior", de Elvira Ródenas. Según he podido leer en las primeras páginas se trata del mismo tema de su tesina en esa universidad española, en la línea de la antropología y la espiritualidad.

HISTORIA ZEN

“Una habitación en Butler Hall, con vistas sobre los edificios del campus, Daisetz Suzuki, con sus cejas grandes y tupidas y su audifono que no le ayudaba en nada, pues Mihoko, su guapa secretaria, tenía que repetirle todo. La secretaria estaba preparando el té. Una ceremonia, pero nada, de lo más informal, pues no había ritos ni reglas. Yo me bebí el té, todo lo reverente y atento que pude. La secretaria se fue a otra habitación. Suzuki, mientras yo esperaba que ella se fuera, tomó su taza y la vació de un trago.

Inmediatamente fue como si nada hubiera ocurrido en absoluto y como si la habitación hubiera volado fuera del edificio. Pero en realidad no había sucedido nada. Un hombre zen, anciano, muy anciano, de tupidas cejas se había bebido una taza de te con el completo descuido de un niño y, al mismo tiempo, declaró con la mayor decisión:
- ¡Esto no es importante!

La función de una universidad es enseñar a un hombre cómo beberse una taza de té, no porque eso, o algo, sea importante sino porque es corriente tomar té, como cualquier otra cosa bajo el sol. Y sea lo que sea lo que hagamos, cada acto, por pequeño que sea, puede enseñarnos algo…” (AMAR Y VIVIR, 22-23).

Thomas Merton

martes, 19 de octubre de 2010

EVITAR EL ÉXITO

“Hace unos años un hombre que estaba recopilando un libro titulado Éxito, me escribió pidiéndome que contribuyera con una declaración sobre cómo tener éxito. Le contesté indignado que no estaba en condiciones de considerarme “un éxito” en ningún término que tuviera el menor significado para mí. Juro que me he pasado la vida evitando el éxito enérgicamente. Si una vez escribí un betséller  fue puro accidente, debido a la falta de atención y a la ingenuidad, y tendré buen cuidado de no volver a hacerlo en el futuro. Si tenía un mensaje para mis contemporáneos, le dije, sería seguramente este: sed cualquier cosa que os guste, locos, borrachos, bastardos y malos de cualquier clase y condición, pero a toda costa evitad una cosa: el éxito. Tras esa respuesta no volví a saber nada más de él y no tengo constancia de que mi contestación fuera publicada con los otros testimonios”.  (AMAR Y VIVIR, 18).

Thomas Merton

lunes, 18 de octubre de 2010

LIBROS DE THOMAS MERTON

Respondiendo a uno de los lectores del blog, efectivamente, Ediciones ONIRO ha publicado varios títulos de Thomas Merton, que cito a continuación:



1. “Gandhi y la no violencia” (Una selección de los escritos de Mahatma Gandhi, editados por TM, y con prólogo suyo), 2000. Merton recoge en este libro las más significativas declaraciones del líder del movimiento nacionalista indio y apóstol de la no violencia, sobre este tema, destacando la validez universal de los postulados gandhianos y su relación con las grandes tradiciones religiosas.


2. “Leer la Biblia”, 1999. Merton presenta aquí una apasionada y a la vez que crítica introducción, o invitación, a uno de los textos fundamentales de la cultura occidental.


3. “Reflexiones sobre Oriente”. La filosofía oriental a la luz del misticismo occidental. (Incluye prólogo de George Woodcock, “Thomas Merton y los monjes de Asia”), 1997. La selección de textos no convence mucho, a mi juicio, le falta orden y mayor claridad. Se trata de reflexiones de TM en torno a as religiones y filosofías de Oriente.


4. “Dos semanas en Alaska”. Diario, cartas, conferencias. 1999. En 1968, el mismo año de su muerte, TM pasó dos semanas en Alaska, como etapa preliminar de su viaje a Oriente. Este libro recoge el diario que Merton llevó durante esos días, las 16 cartas que escribió y las ocho conferencias que allí impartió. Son estas conferencias lo mejor del libro.


5. “La experiencia interna”, 2004. Esta obra, que en principio no se edito en forma de libro por voluntad expresa de su autor, es un acercamiento a la contemplación, tratando de hallar los puntos comunes en la tradición occidental y la oriental.


6. “Diarios”, en 2 volúmenes (1939-1960 y 1960-1968), 2001. Estos dos volúmenes nos acercan al mundo íntimo de Merton, y constituyen un verdadero testamento, que nos deja asomar l corazón y la vida de un hombre excepcional.


7. “Amar y vivir”. El testamento espiritual de Merton, 1997. Recopilación de siete textos breves y esenciales de TM, centrados en problemas fundamentales de nuestro tiempo.

En los próximos días les comparto algunos textos de este último libro citado.

jueves, 14 de octubre de 2010

SANTA TERESA.

Tener una santa osadía: "Dios nos libre, cuando algo hiciéramos no perfecto, decir: no somos ángeles, no somos santos; mirad que, aunque no lo somos, es gran bien pensar, si nos esforzamos, lo podríamos ser, dándonos Dios la mano; y no hayáis miedo que quede por Él, si no queda por nosotros. Esta presunción querría yo en esta casa, que hace siempre crecer la humildad: tener una santa osadía que Dios ayuda a los fuertes y no es aceptador de personas". (Camino)

Un gran tesoro: "No se espanten de las muchas cosas que hacen falta para comenzar este viaje divino, que es camino real para el cielo. Se gana, yendo por él, gran tesoro; no es mucho que cueste mucho a nuestro parecer. Tiempo vendrá que se entienda cuán poco es todo para tan gran precio". (Camino)

Una gran determinación en el seguimiento de Cristo: "Digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinación de no parar, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabajase lo que se trabajare, murmure quien murmure, siquiera llegue allá, siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo. Ningún caso hagan de los miedos que les pusieran, ni de los peligros que os pintaren. Que no les engañe nadie en mostrarles otro camino sino el de la oración". (Camino)

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.