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lunes, 4 de febrero de 2013

ABRE LA PUERTA


 Las puertas son una parte natural de la vida cotidiana. Piensa cuántas funciones cumplen. Evoca en la Escritura cuántas veces se habla de puertas, en relación con la vida espiritual y el alma o mundo interior. Nuestro yo más profundo vive en esa región invisible donde reside el anhelo del Amado. Abrir la puerta del corazón significa entrar en un camino de transformación espiritual.

Ideas generales: “Una puerta abierta en el centro de nuestro ser, y a través de ella caemos en las inmensas profundidades que, aun siendo infinitas, son plenamente accesibles a nosotros”. (T.M.) Esta puerta que está en nosotros nos permite el acceso a lo divino que habita en nosotros, y nos ayuda a conocer y aceptar mejor la totalidad de lo que somos. Esa presencia divina es AMIGA COMPASIVA y CREADORA GENEROSA, garantía de la belleza que no pasa, tampoco en los momentos duros de nuestra existencia. Encontrar ese lugar interior es como volver al hogar. Así, el primer paso de este camino es ENCONTRAR LA PUERTA DE NUESTRO CORAZÓN, que nos abre a tesoros interiores.


IDENTIFICAR LA PUERTA. “Una puerta es en verdad algo asombroso”. Es una metáfora que nos dice cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo experimentamos  la vida en este momento. Pensar en el tipo de puerta que simboliza mejor la visión que tienes de ti mismo y de Dios. Cómo es la puerta de tu corazón? Visualízala. Recordar que somos templo de Dios y que su Espíritu habita en nosotros.  

LA PUERTA DE MI CORAZÓN ES JESÚS. Juan 10,7. La palabra puerta, en varias tradiciones religiosas se emplea para referirse al ser divino. A través de esta puerta entramos a explorar las regiones misteriosas de nuestro verdadero yo. Cada día somos invitados a pasar por la puerta del Amor, guiados por la sed insaciable de una tierra propia. Si ignoramos u olvidamos la puerta del amor, nos vencerán fácilmente las dudas y el desánimo. A través de esta puerta alcanzamos la sabiduría. Piensa cómo ha sido Dios en Jesús una puerta para tu vida.

(Notas a partir de la lectura de "ABRE LA PUERTA. Introspección al verdadero yo". de Joyce Rupp, Sal Terrae, 2009)
 



viernes, 1 de febrero de 2013

LIBRO NUEVO DE THOMAS MERTON

 Colección: Pozo de Siquem (Sal Terrae). 
 Tiempos de celebración.
THOMAS MERTON

La liturgia, subraya Merton, no es una representación que realiza un grupo de especialistas en presencia de unos espectadores pasivos. Dicho de otro modo: la liturgia no es algo que hace el sacerdote y que contemplan los demás. Es más bien la celebración de todo el Cuerpo de Cristo, sacerdote y fieles.

Sería exagerado decir que el Vaticano II arrebató la Misa al sacerdote y se la entregó a los laicos. Pero no sería inexacto afirmar que el Concilio puso fin a lo que podría llamarse el “monopolio” litúrgico del sacerdote. En la liturgia, todos cuantos hemos sido bautizados en Cristo celebramos nuestra participación en el misterio de la presencia redentora de Cristo. No celebramos simplemente el hecho de haber sido salvados, sino el amor que nos salva. La liturgia es la experiencia de la iluminación con respecto al misterio de Cristo y la unión, con él y en él, de unos con otros. Al mismo tiempo, la liturgia nos ayuda en el proceso de transformarnos en imagen de Cristo.
Este libro no es sino un ejemplo del carácter sorprendentemente contemporáneo de los escritos de Thomas Merton cincuenta años después de la inauguración del Concilio Vaticano II.

THOMAS MERTON (1915-1968) es universalmente reconocido como uno de los más influyentes autores espirituales de nuestro tiempo. Monje trapense, poeta y activista por la paz y los derechos civiles, entre sus principales obras se cuentan La montaña de los siete círculos y Nuevas semillas de contemplación, esta última publicada por la Editorial Sal Terrae, donde también han visto la luz otras siete obras suyas.

jueves, 31 de enero de 2013

NATALICIO DE TM: ANIVERSARIO 98.

 Thomas Merton nació un 31 de enero,  de 1915; no falta mucho para celebrar el primer centenario de su nacimiento.

"La vida es un don del que estoy contento y no maldigo el día en que nací. Al contrario, si no hubiera nacido, no habría tenido amigos que amar y por los que ser amado, no habría cometido errores de los que aprender, no habría visto nuevos países, y, en cuanto a lo que puedo haber sufrido, es irrelevante y forma verdaderamente parte del gran bien que la vida ha sido y, espero, seguirá siendo".(Diarios, 1960)

"No importan los errores y falsas ilusiones que han marcado mi vida, yo creo que la mayor parte de ella ha sido felicidad y, en la medida en que yo puedo decirlo, verdad". (Diarios, 1965)

lunes, 28 de enero de 2013

SENTARSE EN SILENCIO

 "En la leyenda de la hermosa
mañana del Maestro Eckhart, donde relata el encuentro del  maestro con el pobre, leemos: Es posible que seas un santo, hermano, pero, quién te ha santificado? Y la respuesta dice: He sido santificado por el tiempo que he pasado sentado, en silencio, por mis nobles pensamientos y por mi unión a Dios. Lo primero que cita es el sentarse en silencio. En la edad media se sabía todavía de esa fuente purificadora, inagotable, que es el silencio y que es el sentarse, en una calma perfecta. Más tarde, en gran parte de Occidente, se ha perdido ya esa sabiduría del poder purificador del silencio y del ejercicio del silencio. En Oriente se ha mantenido hasta hoy la tradición de preparar al hombre, mediante ejercicios de silencio, a abrirse a la Trascendencia. Incluso cuando, como en el ejercicio del tiro con arco, la lucha con sable, la lucha atlética, la pintura o el adorno floral, la práctica se refiere a una obra o actividad exterior, es decir, a un contenido preciso, en el fondo no se trata sino de preparar una disposición interior".

Karlfried Graf Dürckheim
Práctica del camino interior
Mensajero,1994.


sábado, 26 de enero de 2013

CRISTO HABLA A TODOS

"Esos hombres que no pueden creer, van al encuentro de Cristo, de algún modo misterioso. No es el Cristo de la teología, ni de la devoción y el arte cristianos. No es el Cristo de la civilización cristiana, de la literatura, la ética, la filosofía cristiana. Es un Cristo anónimo y desconocido, que llega en misericordioso ocultamiento al consternado peregrino, como hizo Él con los caminantes de Emaús. En eso estoy de acuerdo, no tanto basado en principios teológicos cuanto en la intuición y  la experiencia. Creo sinceramente que hay una presencia de Cristo para el incrédulo, especialmente en nuestro tiempo y que esa presencia, que no es formalmente religiosa y que escapa a la definición... es quizás el misterio más profundo e impresionante de nuestro tiempo. El
Señor que habla de libertad en el fondo de nuestro ser sigue hablando también a todo hombre".

Thomas Merton, Conjeturas...301.

viernes, 25 de enero de 2013

CONTEMPLACIÓN

"Cuando era más joven e impaciente, me inquietaba ante los jóvenes scouts, que plantaban su tienda y miraban con curiosidad y afecto al bosque y los pequenos animales que se movían entre las hojas amarillentas. Me parecía una pérdida de tiempo.
 Habría querido verlos en la catequesis de una parroquia.
 Aun no estaba maduro y no entendía que el mejor catecismo es mirar las cosas, porque a través de ellas Dios empieza a hablarnos.
 Tal vez fue precisamente por querer asistir al catecismo, sentados y aburridos en los bancos, con formulas abreviadas y resúmenes intelectualoides, por lo que hemos destruido todo, y ahora nos encontramos tristes y ausentes ante el misterio de Dios.
!Cómo me gustaría hoy, despues de tanto tiempo, sustituir una lección de catecismo con un paseo por un prado y ofrecer a un muchacho siempre cerrado entre el cemento inhumano de la ciudad el maravilloso descubrimiento de un nido de pájaros!".

CARLO CARRETO

jueves, 24 de enero de 2013

EL LOGRO DE SEGUIR SIENDO HUMANOS...

"El deleite de poder comunicarme con amigos en un mundo donde hay demasiado ruido y muy poco contacto. No podemos darnos cuenta de la magnitud de nuestros problemas y riesgos, y todavía no sabemos qué hacer, excepto seguir siendo humanos. En sí, esto ya constituye un logro. Y esperemos que dado que Dios se convirtió en hombre, no hay nada más grande para nosotros que simplemente ser hombres nosotros mismos, personas según su imagen y aceptar los peligros y tormentos de esta era confusa. Y aunque esta era sea confusa, para nosotros no constituye un pecado ser felices y tener esperanzas, siempre que no se trate de las vanas y huecas esperanzas de un mundo que es meramente próspero...".

Thomas Merton
Carta a José Coronel Urtecho
30 de junio de 1965

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.