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martes, 9 de abril de 2013

EL GRAN ESCÁNDALO DEL CRISTIANISMO

"El cristiano no tiene más Ley que Cristo. Su Ley es la nueva vida misma, que se le ha dado en Cristo. Su Ley no está escrita en libros, sino en las honduras de su corazón, no por pluma de hombre sino por el dedo de Dios. Su obligación ahora no es simplemente obedecer sino vivir. No tiene que salvarse a sí mismo; está salvado por Cristo. Debe vivir para Dios en Cristo, no sólo como quien busca salvación sino como quien está salvado.
 Casi se diría que esta verdad es el gran escándalo del cristianismo. Es la piedra que constantemente es rechazada por los constructores. Es el elemento de nuestra fe que tememos y nos negamos a mirar de frente...".

Thomas MERTON
"Tiempos de celebración"

sábado, 6 de abril de 2013

DUDA NO QUIERE DECIR FALTA DE FE

"La fe no tiene nada que ver con la certeza lógica que supone la geometría euclidiana. Dios no es la conclusión de un proceso de razonamiento. Tampoco es la solución de un problema matemático. Creer en Dios no quiere decir que aceptemos la responsabilidad de su existencia porque esta nos haya sido probada por algún argumento teórico. Creer en Dios es poner nuestra confianza en alguien que conocemos y que amamos. Tener fe no es suponer que algo es cierto. Tener fe es tener la certeza de que alguien está presente.
 La fe no es una certeza lógica. Es una relación personal, en el estado latente rudimentario de cada uno de nosotros. Necesita crecer continuamente. Puede coexistir con la duda, porque fe y duda no se excluyen. Por la gracia de Dios, algunos mantendrán toda su vida su fe infantil, que les permite aceptar todo lo que se les presenta. Sin embargo, en el momento actual, esta actitud es impensable. Sepamos hacer nuestro este grito:  Senor, yo creo, pero ayuda mi falta de fe! (Marcos 9, 24), que se convertirá para muchos de nosotros en oración constante hasta las puertas de la muerte. Sin embargo, duda no quiere decir falta de fe. Dudar puede querer decir, incluso, lo contrario: que nuestra fe está muy viva, que está creciendo. La fe no es sinónimo de contentamiento fácil; tener fe es asumir riesgos, no cerrarnos a lo desconocido, sino afrontarlo resueltamente. Cualquier cristiano puede hacer suyas estas palabras: "El acto de fe es un diálogo constante con la duda" (J.A. T. Robinson).
 Como dice Thomas MERTON: "La fe es una fuente de preguntas y combates, antes de convertirse en una fuente de certeza y de paz".
La fe se transforma, entonces, en una relación personal con Dios. Una relación incompleta, vacilante, pero real. La fe es conocer a Dios no como una teoría ni como un principio abstracto, sino como persona. Conocer a una persona es algo muy distinto a conocer solamente algunos hechos que le conciernen. Conocer a una persona es, esencialmente, amarla".

Kallistos WARE
"El Dios del misterio y la oración"
NARCEA, 1997

'PASCUA: LA NUEVA VIDA (3)

"Para comprender la Pascua y vivirla, debemos renunciar a nuestro temor a la novedad y a la libertad.
La muerte ejerce un poder doble sobre nuestras vidas: nos domina por el pecado y nos domina por la ley. Para morir a la muerte y vivir una nueva vida en Cristo no sólo debemos morir al pecado sino también a la Ley.
 Todo cristiano sabe que debe morir al pecado. Pero la gran verdad que San Pablo predicó hasta el agotamiento, oportuna e inoportunamente, es una verdad que los cristianos apenas hemos captado, una verdad que se nos ha escapado, que constantemente nos elude y que lleva veinte siglos eludiéndonos.  No podemos meternos en la cabeza lo que significa no ser ya esclavo de la Ley. Y la razón es que no tenemos valor para enfrentarnos con esta verdad que contiene en sí misma la incitación decisiva de nuestra fe cristiana, la gran realidad que hace al cristianismo diferente de todas las demás religiones.
En todas las demás religiones, los hombres buscan justificación, salvación, escape de la rueda del nacimiento y la muerte con actos rituales, o con técnicas ascéticas y contemplativas. Estos son los medios producidos por los hombres para hacerles capaces de liberarse y justificarse a sí mismos. Todas las demás religiones imponen al hombre leyes rígidas y complicadas, le sujetan más o menos completamente a formas exteriores prescritas, o a lo que llama San Pablo nociones elementales.
 Pero el cristianismo es precisamente una liberación de todo rígido sistema legal y religioso. Lo afirma categóricamente San Pablo: dejamos de ser cristianos en el momento en que nuestra religión se hace esclavitud a la Ley más que libre adhesión personal por fe amorosa al Cristo vivo y resucitado...".

Thomas MERTON
"Tiempos de celebración

martes, 2 de abril de 2013

ABRE LA PUERTA...4


Las puertas atemorizan e invitan al mismo tiempo. Aunque el pensamiento de entrar en el propio interior puede resultar atrayente, el proceso en sí puede experimentarse en gran medida como algo que amenaza nuestra estabilidad y seguridad emocional. Es comprensible sentir miedo, y depende en buena medida de lo que pensamos que hay al otro lado. Es necesario buscar el valor para creer en nuestra plenitud interna y con esperanza cruzar el umbral de la puerta, sabiendo que lo que encontremos ayudará a nuestro crecimiento.
 Thomas MERTON nos ofrece inestimables palabras acerca del viaje interior:

"El Cristo que buscamos está dentro de nosotros, en nuestro yo más íntimo; es nuestro yo más íntimo y, sin embargo, nos trasciende infinitamente. Ésta es la raíz misma de nuestro ser. Por tanto, lo que estamos llamados a hacer es vivir, tan habitual y constantemente como sea posible, con gran sencillez en este nivel de amor que procede de las profundidades de nuestro ser donde Cristo reina y ama. Es esta una dimensión del amor que nadie puede arrebatarnos, salvo que nosotros mismos cerremos la puerta, y nadie puede aportárnosla si no le abrimos la puerta a Cristo abriendo nuestro corazón para que Cristo more en él".


 Cuando abrimos la puerta deliberadamente mediante las prácticas espirituales y la ayuda de companeros de confianza, o cuando la puerta se abre violentamente por experiencias no deseadas o inesperadas, nuestro yo profundo espera que entremos.
 Hay mucho por descubrir... y acabaremos agradeciendo la sabiduría contenida en nuestro viaje.

Así, iniciando la PASCUA, no tengas miedo, porque el amor en su forma más plena camina a nuestro lado. 
Gira la llave, pon la mano en el picaporte, y abre la puerta de tu corazón.

 (Notas a partir de la lectura de "ABRE LA PUERTA. Introspección al verdadero yo". de Joyce Rupp, Sal Terrae, 2009)

domingo, 31 de marzo de 2013

LA NOCHE DE LA VIDA


En el templo en penumbras suena como trompeta el Pregón Pascual: los cirios en alto, el corazón rebosante de gozo.  Nos sentimos parte de la Iglesia que espera, y así lo expresamos en la oración. Luego, sentados, escuchamos las palabras que narran la historia de un Dios creador, un Dios que llama a buscar siempre lo nuevo, un Dios liberador, enemigo de toda esclavitud, un Dios que promete  no arrepentirse nunca de su alianza con nosotros. 
 Y entonces a toda voz gritamos ¡Gloria! Se encienden todas las luces, y suenan las campanas. 
Somos un pequeño resto en medio de la noche, en un mundo que duerme, y sin embargo tenemos esperanza, porque la Luz va delante de nosotros. El apóstol nos habla del sentido de nuestro bautismo, y tras un Aleluya movido y palmeado el Evangelio proclama: 
 “No tengan miedo”.
 
Esta es la noche de la fe. 
No hay otra como esta. 
Es la noche santa de la Resurrección, 
la noche santa de la Vida.

sábado, 30 de marzo de 2013

SÁBADO SANTO

"La importancia del SÁBADO SANTO radica en su poder para llevarnos a la fe que los maestros espirituales califican de madura. La fe del Sábado Santo no consiste en dar las gracias por lo que uno tiene, sino en afrontar la oscuridad y crecer en esperanza. Sin los Sábados Santos de la vida, ninguno de nosotros puede verdaderamente experimentar crecimiento espiritual alguno.
Hoy la Iglesia está vacía.... hoy, solos y despojados, nos enfrentamos a una pregunta que nos desafía:
Cómo tratar con el Dios de la oscuridad, que es al mismo tiempo Dios Dador de Luz?".
 
Joan Chittister

viernes, 29 de marzo de 2013

VIERNES SANTO: CONTEMPLAR EL MISTERIO DE LA CRUZ

Introducción:
• Nos encontramos nuevamente delante del misterio de la cruz de Jesús, hijo de Dios
• Desde nuestra infancia hemos aprendido a hacer la señal de la cruz… visto la cruz en las Iglesias, cementerios, habitaciones, altares, en todas partes
• Especialmente hemos tenido la experiencia de las cruces existenciales: enfermedades, sufrimientos, guerras, torturas, muertes de tantos y tantas… multitudes- naciones y no logramos acostumbrarnos… quedamos mudos.

1. La cruz de Jesús: clave de interpretación

  • Cuando escuchamos una lengua desconocida, no logramos entenderla y tenemos hasta dolor de cabeza.
• Tenemos que aprender la lengua. Para entender el sufrimiento,para comprender el significado de las cruces nuestras y de las del mundo el mejor método es contemplar y meditar en la cruz de Jesús. Requiere tiempo.

2. Contemplar la cruz de Jesús

• La contemplación nos ayuda a profundizar el sentido de la cruz y de nuestras cruces.
• A comprender que muchas de ellas son fruto de la malicia humana y que hay que combatirlas.
• Otras quedan en el misterio, pero una luz al final del túnel: fuente de vida y resurrección.

Conclusión:

Contemplando la cruz de Cristo hoy, pensemos en las cruces del mundo, no sólo en las nuestras; pensemos en todos los crucificados de la historia. Siempre hay cruces mayores que las nuestras. Contemplando la cruz de Jesús vemos en su transparencia algo del sentido de las cruces y entendemos que son fuente de vida y de resurrección. Que el mal no tiene la última palabra. Que al Viernes Santo sigue el Domingo de la Resurrección.
 
Camilo Maccise

VIERNES SANTO

"VIERNES SANTO: día de la cruz, 
día de sufrimiento, día de esperanza, 
día de abandono,día de victoria, 
día de de duelo, día de alegría, 
día de finales, día de comienzos".

Henri NOUWEN

jueves, 28 de marzo de 2013

PASCUA: LA NUEVA VIDA (2)

"La Cuaresma nos ha invitado a cambiar nuestros corazones, a realizar en nosotros la metanoia cristiana. Pero al mismo tiempo la Cuaresma nos ha recordado, quizá con demasiada claridad, nuestra impotencia para cambiar nuestras vidas de ningún modo. La Cuaresma en el año litúrgico desempeña el papel de la Ley, el pedagogo, que nos convence del pecado y nos inflige la abrumadora evidencia de nuestra propia nada. Por eso nos intranquiliza y nos impresiona, despertando en nosotros quizá alguna sensación de ese temor existencial de la criatura cuya libertad la suspende sobre un abismo que puede ser una infinita falta de sentido, una desesperación sin límites. Ése es el fruto de esa Ley que juzga nuestra libertad junto con su impotencia para imponer pleno significado sobre nuestras vidas meramente por adaptarse a un código moral. No hay nada más que eso?
 Pero ahora el poder de la Pascua ha irrumpido sobre nosotros con la resurrección de Cristo. Ahora encontramos en nosotros una fuerza que no es nuestra, y que se nos da libremente siempre que la necesitamos, elevándonos por encima de la ley, dándonos una nueva ley que está oculta en Cristo: la ley de su amor y misericordia hacia nosotros. Ahora ya no nos esforzamos en ser buenos porque tengamos que hacerlo, porque sea una obligación, sino porque nuestra alegría es complacer al que nos ha dado todo su amor: ahora nuestra vida está llena de sentido.
 La Pascua es la hora de nuestra liberación; de qué? Precisamente, de la Cuaresma y de su dura Ley, que acusa y juzga nuestra debilidad. Ya no estamos bajo la Ley.  !Estamos liberados del duro juicio!".

Thomas MERTON, "Tiempos de celebración"

miércoles, 27 de marzo de 2013

PASCUA: LA NUEVA VIDA (1)

"La Pascua no se entiende suficientemente si pensamos en ella sólo como la época en que reafirmamos nuestra creencia de que Cristo resucitó de entre los muertos. Que el hecho histórico de la resurrección sea la clave de toda la construcción de la fe cristiana no llega a ser suficiente razón para que la Pascua sea esa fiesta grande que es.
La Pascua no es un día comparable al 4 de julio, aunque con toda verdad sea la celebración de nuestra libertad cristiana. Pero esa celebración no recuerda meramente el acto por el que somos liberados, sino, que reaviva nuestra misma libertad, en la renovación del misterio en que llegamos a ser libres.
 En todo caso, el misterio de Pascua no se celebra sólo en Pascua, sino en todos los días del año, porque la Misa es el Misterio  Pascual. El tiempo de Pasión, la Semana Santa, la Pascua y los cincuenta días santos de la época de Pascua, que culminan con la celebración de Pentecostés, se combinan todos para extender ante nosotros el misterio de Pascua en su momento con todo detalle: pero la plenitud del Viernes Santo, Pascua y Pentecostés también se condensa en el ámbito de la misa de cada día. Pues cada vez que participamos en los Misterios sagrados, la Pascha Domini (el paso del Senor), morimos con Cristo, resucitamos con Él y recibimos de Él el Espíritu de Promesa que nos transforma y nos une al Padre en y por medio del Espíritu Santo".


Thomas MERTON
"Tiempos de celebración"

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.