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miércoles, 10 de octubre de 2018

SIMONE WEIL Y EL PADRENUESTRO

¡Qué mejor oración para un día como hoy que el Padre Nuestro! ¿Cuántas lecturas e interpretaciones? Cada quien tiene la suya, todos identifican al Padre a su real saber y entender. Es interesante acercarse a la interpretación de Simone Weil (Gracias a José Luis Navarro, que nos lo ha compartido en facebook).

Padre nuestro, el que está en los cielos
No hay que buscarle, basta con cambiar la orientación de la mirada; a él es a quien corresponde buscarnos. Hay que sentirse felices de que está infinitamente fuera de nuestro alcance.

Sea santificado tu nombre
Sólo Dios tiene el poder de nombrarse a sí mismo. Su nombre no puede ser pronunciado por labios humanos. Su nombre es una palabra, el Verbo. Su nombre es la única posibilidad para el hombre de acceder a Él. Así pues, es el Mediador.

Venga tu reino
Se trata ahora de algo que debe venir, que no está presente. El reino de Dios es el Espíritu Santo llenando por completo toda el alma de las criaturas inteligentes. El Espíritu sopla donde quiere; sólo podemos llamarle. No hay ni que pensar en llamarle de manera particular para uno mismo, para unos o para otros, ni siquiera para todos, sino llamarle pura y simplemente; que pensar en él sea una llamada y un grito. Así como cuando se está en el límite de la sed, muriendo de sed, uno ya no se representa el acto de beber en relación a sí mismo, ni siquiera el acto de beber en general, sino tan sólo el agua en sí; pero esta imagen del agua es como un grito de todo el ser.

Hágase tu voluntad
Es una actitud muy distinta a la resignación. La palabra aceptación es incluso demasiado débil. Hay que desear que todo lo que ha sucedido haya sucedido y nada más. No porque lo que haya sucedido esté bien a nuestros ojos, sino porque Dios lo ha permitido y porque la obediencia del curso de los acontecimientos a Dios es por sí mismo un bien absoluto.

Así en el cielo como en la tierra.
No hay que apegarse ni siquiera al desapego. Hay que pensar en la vida eterna como se piensa en el agua cuando se está a punto de morir de sed y, al mismo tiempo, desear para sí y para los seres queridos la privación eterna de esa agua antes que ser colmados con ella en contra de la voluntad de Dios, si tal cosa fuese concebible.

Nuestro pan, que es sobrenatural, dánoslo hoy
Debemos pedir este alimento. En el momento en que lo pedimos y por el hecho mismo de pedirlo, sabemos que Dios nos lo quiere dar. No debemos aceptar el estar un solo día sin él.

Y perdónanos nuestras deudas, así como también nosotros
Hemos perdonado a nuestros deudores
El perdón de las deudas es la pobreza espiritual, la desnudez espiritual, la muerte. Si aceptamos plenamente la muerte, podemos pedir a Dios que nos haga revivir purificados del mal que hay en nosotros. Hasta ese momento Dios nos perdona nuestras deudas parcialmente, en la medida en que perdonamos a nuestros deudores.

Y no nos arrojes a la tentación, sino protégenos del mal.
Esta oración contiene todas las peticiones posibles; no puede concebirse oración que no esté contenida en ella. El Padre Nuestro es a la oración lo que Cristo es a la humanidad. No cabe pronunciarla con atención plena en cada palabra sin que un cambio, quizá infinitesimal pero real, se opera en el alma.

domingo, 7 de octubre de 2018

CUANDO EL PODER SE HACE MÁS IMPORTANTE QUE LA VERDAD

"No me cabe duda de que el mundo siente respecto a Norteamérica lo mismo que muchos monjes respecto a un abad que quiere ejercer un poder total, recibir una obediencia incuestionada a base de eslóganes en los que él mismo dejó de pensar veinticinco anos antes y que,por encima de todo, quiere ser amado para no poder nunca, en ningún momento, ante sí mismo, parecer estar ejerciendo poder o amando. Nadie le niega el poder que tiene, pero pocos le dan el amor que necesita en orden a sentirse seguro y contento. Y, por lo tanto, usa su poder de vez en cuando, de modos impredecibles, arbitrarios y absurdos, defendiendo sus propios intereses y haciendo que todo el mundo se sienta desdichado".

Thomas Merton, Diarios, octubre de 1961

"Cuando el poder se hace más importante que la verdad, cuando la afirmación de la voluntad se hace un fin en sí mismo a que se subordina todo lo demás, entonces la finalidad entera del universo creado queda subvertida y frustrada".

"La obsesión del hombre por el poder oscurece y mancha el universo entero porque le hace volver a definir toda la verdad en términos de lucha por el poder y ver todas las cosas de un modo parcial, interesado y fragmentario".

Thomas Merton, Tiempos de celebración

sábado, 6 de octubre de 2018

EL VERDADERO YO ESTÁ EN DIOS

"Nuestra realidad, nuestro verdadero yo, se oculta en lo que nos parece nada y vacío. Lo que no somos parece real; lo que somos parece irreal. Podemos alzarnos por encima de esta irrealidad y recuperar nuestra identidad escondida. Y por eso el camino hacia la realidad es el camino de la humildad, que nos lleva a rechazar nuestro yo ilusorio y a aceptar el yo "vacío", que es "nada" a nuestros ojos y a los ojos de los seres humanos, pero que es nuestra verdadera realidad a los ojos de Dios, ya que esta realidad es en Dios y con Él y pertenece por entero a Él"

Thomas Merton
Nuevas semillas...

jueves, 4 de octubre de 2018

LA FALSA LLAMA 3

En dos entradas anteriores (2014), publicadas con este mismo título, compartimos parte de un capítulo de un libro de Merton, "Nuevas semillas de contemplación". Ahora quiero publicar el resto del capítulo en dos nuevas entradas (no recuerdo por qué entonces no lo hice), y el tema me resulta, además, muy actual para un curso que impartiré próximamente sobre LAS MORADAS de Santa Teresa (En las Terceras Moradas aparece la propia vida espiritual como piedra de tropiezo).



"Todos los que han sido instruidos en la vida interior saben que se considera insensato buscar consolaciones con un propósito desmesurado. No obstante,  muchos de los que, al parecer, prescinden del elemento sensible de la religión muestran, por sus devociones, su gusto por las imágenes sentimentales, la música pegadiza y la lectura espiritual sensiblera, que el objetivo principal de toda su vida interior son las luces, las consolaciones y las lagrimas de arrepentimiento, cuando no las palabras interiores, quizá con la mal disimulada esperanza de una visión o dos y, finalmente, los estigmas.

Este gusto por las experiencias puede ser uno de los obstáculos más peligrosos para la vida interior de cualquier persona que se sienta realmente llamada a la contemplación infusa. Es la roca en la que han terminado naufragando muchos de los que podrían haber llegado a ser contemplativos. Y es un obstáculo aún más peligroso porque, en las casas de las órdenes contemplativas, no se entiende siempre claramente la diferencia entre la contemplación mística en el sentido propio y todas esas cosas secundarias, esas experiencias, esas manifestaciones y hechos extraños, que pueden ser o no sobrenaturales y que no guardan ninguna relación esencial con la santidad ni con el puro amor que constituye el corazón de la verdadera contemplación.

Por consiguiente, la reacción más sana frente a estos arrebatos es una oscura aversión a los placeres y las excitaciones que éstos producen. Reconocemos que tales cosas no ofrecen fruto real ni satisfacción perdurable, no nos ensenan nada fiable sobre Dios ni sobre nosotros mismos, no nos dan verdadera fuerza, sino únicamente la ilusión momentánea de la santidad. Y cuando tenemos más experiencia, !hasta qué punto nos ciegan y en qué medida son capaces de engañarnos y llevarnos por mal camino...!

Thomas Merton
Nuevas semillas de contemplación.
Sal Terrae

lunes, 1 de octubre de 2018

DIOS ES LA VIDA



"Dios no es un padre que espía agazapado esperando cazarnos en pecado.  Dios no es algo con lo que tratar al final de la vida, sino cada poro de la misma. Dios es la gracia, la energía, el momento creativo. Dios es la materia misma de la vida, no un objetivo que alcanzar ni un premio que merecer. Dios es una presencia ahora, un modo de pensar ahora, una visión del universo ahora. Dios está en mí, por eso soy una valiosísima parte del universo, pero yo (mi raza, mi país, mi familia, mi voluntad...) no soy el centro del mismo.” 
JOAN CHITTISTER. Doce pasos hacia la libertad interior. 

  

sábado, 29 de septiembre de 2018

ACERCA DEL AMOR DESINTERESADO

"El amor desinteresado también es llamado el amor de amistad, es decir, un amor que descansa en el bien del amado, no en el interés, ni en la satisfacción ni en el placer de uno mismo. Un amor que no explota ni manipula, ni aun sirviendo, sino que sencillamente ama. Un amor que, en palabras de San Bernardo, ama porque ama, y no por otra razón ni propósito, y por tanto está perfectamente libre".

"Habríamos de amar a Dios no solamente para convencernos de que somos buena gente, o para obtener un cálido fulgor de paz, o para acomodarnos a un grupo que lo aprueba, o para librarnos de la angustia, sino para echar todo eso al viento, y, con angustia o sin ella, aunque nos demos cuenta del enorme abismo de nuestra inadecuación, comprendamos que eso simplemente no importa a los ojos de Dios, pues, tal como somos, con nuestras desdichas y necesidades, somos su gozo y a Él le complace ser amado por nosotros con perfecta confianza en Él porque Él es el mismo amor". 

"No es que tengamos que sudar y gemir para aplacar a un austero Dios Padre en nuestra imaginación, sino más bien darnos cuenta, con liberación y alegría, de que no es esto en absoluto. Que en realidad, Él no es ninguno de nuestros ídolos, ninguna de nuestras ficciones, nada que podamos maquinar en modo alguno, sino que Él es el amor mismo. Y si nos damos cuenta de eso y le amamos simple y puramente para complacerle, nos hacemos, como quien dice, su corona y su deleite, y la vida misma se transforma en esta luz que es el amor desinteresado". 

Thomas Merton, de Una carta sobre el amor desinteresado, en SEMILLAS DE DESTRUCCIÓN.




jueves, 27 de septiembre de 2018

KARL RAHNER: EL MUNDO COMO SACRAMENTO

De un libro sobre el teólogo alemán Karl Rahner, de Ignazio Sanna (San Pablo), tomo estas notas, ideas importantes que ayudan a explicar mejor la fe que vivimos. El autor del texto habla, entre otras cosas, de las dimensiones de la teología de Rahner: mística, ignaciana, filosófica, mistagógica y pastoral, y por ultimo una dimensión orante. Acerca de los temas teológicos (ignacianos)en la obra de K. Rahner, escribe, y me resultan iluminadoras estas claves que aquí comparto: 

1. Meditar la propia vida a la luz de los misterios de la historia de la salvación. Rahner procura de mostrar que la historia de la salvación es un recorrido obligatorio por el que pasa todo sendero de vida y de amor humanos, y como esa historia de la salvación ofrece una multiplicidad de claves que permiten al hombre abrir los espacios secretos del corazón y de la mente, y descubrir la dimensión radical y sustentante del amor de Dios. 

2. Discernimiento de los espíritus para reconocer la voluntad de Dios en las circunstancias concretas de la vida. “El cristianismo es todo lo contrario a una explicación del mundo y de la existencia; es más bien la prohibición de considerar definitiva o comprensible en si misma cualquier experiencia o conocimiento, por muy aclaradores que puedan ser. Menos que cualquier otro, el cristianismo dispone de respuestas definitivas, dignas de llevar esta etiqueta: Ahora la cosa esta clara. No puede insertar a su Dios como una partida clara en el cálculo de su vida; lo puede aceptar solamente como misterio incomprensible en adoración silenciosa, como inicio y fin de su esperanza y por tanto como su salvación única, definitiva y total”. 

3. Comprensión y organización de las verdades de fe en una unidad mística: Rahner experimentó en la oración que el cristianismo es una realidad unitaria, una orientación global y no ya la superposición de verdades reveladas y compromisos éticos. Por eso hizo de todo para crear formulas breves de fe, de los catecismos de corazón, que reduzcan a la unidad del amor de Dios la complejidad y diversidad de las unidades dogmáticas de la fe cristiana. Para Santo Tomas, todos los artículos de fe tendrían que ser vistos como contenidos, explícitamente, en dos afirmaciones esenciales: Dios existe y se ocupa providencialmente de nuestra salvación. 

4. Un programa: Encontrar a Dios en todas las cosas. Rahner, a partir de la tesis de que el hombre es un espíritu en el mundo, no elabora una teología de una pura interioridad mística, sino que favorece una teología caracterizada por la mística de la vida cotidiana. Todas las cosas son mediaciones del encuentro del hombre con Dios. Esas otras realidades, como el trabajo, el dormir, el comer, el beber, el mirar, el sentarse o estar de pie, etc., no pueden ser eliminadas de ninguna manera. La silenciosa llegada de Dios puede cumplirse en todas partes en la historia humana, en innumerables épocas, lugares y figuras, envuelta siempre en la equivocidad radical de toda realidad humana. Rahner llega hasta atribuir a esas realidades mediadoras la condición de “sacramento”; 

El mundo es para nuestro autor el sacramento de Dios, el medio concreto con el que y en el que Dios se nos da. Ninguna de las realidades mundanas tiene un carácter absoluto; son simples dones de Dios y no pueden ocupar su puesto. Dios sigue siendo más grande que cualquier cosa mundana, que toda realidad creada, y sigue siendo más grande que el corazón del hombre. Pero ellas, aun en su relatividad, son el camino obligado para llegar al corazón de Dios. 

La idea de Rahner del sacramento como símbolo es una consecuencia inevitable del papel mediador del mundo en la relación del ser humano con Dios. Los hombres encontramos a Dios en las personas, en las cosas, en los acontecimientos de la historia. Todas estas realidades son sacramentos del encuentro del hombre con Dios. Y si las cosas del mundo son sacramentos, Cristo es el sacramento primordial del encuentro con Dios, es el acontecimiento sustentante respecto a cualquier otro acontecimiento. Por eso, la estructura sacramental del encuentro del ser humano con Dios en último análisis, se basa en la “estructura encarnatoria” de la realidad en general… 

Desde el momento en que el Logos tomo un cuerpo humano, las cosas del mundo no son ya simples medios para llegar a Dios. Son cuasi-sacramentos que hacen de intermediarios de la presencia misma de Dios.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

CUANDO DIOS SE SIENTA POR ENCIMA DEL AGUACERO


Escribe Jean Leclercq a Merton, el28 de noviembre de 1959: 

“Siempre resulta muy difícil ver claro dentro de nosotros mismos, alrededor nuestro. Se aprecian entonces los beneficios de la obediencia a una autoridad, que, suficientemente informada sobre todos los aspectos de un problema, con la suficiente distancia y elevación como para ser imparcial, puede juzgar sobre nosotros mucho mejor que nosotros mismos”. 


MERTON le escribe en su siguiente carta (24 diciembre 1960): 

“Sé muy bien que Dios mismo está encima y más allá de las soluciones y decisiones de los hombres, y que si mis deseos provienen de Él, Él mismo no tendrá ninguna dificultad en llevarme donde Él quiera, y concederme la soledad que quiera”.


lunes, 24 de septiembre de 2018

VIDA MONÁSTICA

“Debemos reconocer con tristeza la amarga verdad de que la vida de muchos monjes y de muchas mujeres devotas, y la de muchas otras personas dedicadas, es una vida de total alienación en el sentido de que se trata de un sometimiento legal a cosas a las que quizá no debieran haberse sometido, y un fracaso en el cumplimiento de las potencialidades que el monasterio debería permitirles llevar a cabo”. (Diario de Asia. Conferencia sobre marxismo y perspectivas monásticas, página 297). 


“Lo esencial de la vida monástica no está vinculado a edificios, a vestimentas, ni siquiera esta necesariamente asociado a una regla. Reside en algo más profundo que una regla. Tiene que ver con esto de la completa transformación interna. El resto sirve a ese propósito” (Pagina 301).

sábado, 22 de septiembre de 2018

MERTON HABLA DE TERESITA

"El gran regalo que se me dio, ese octubre, en el orden de la gracia, fue el descubrimiento de que la Florecita (Teresa de Lisieux) era realmente una santa, y no una santa muda como una muñeca en la imaginación de las ancianas sentimentales. No solo era santa, sino una gran santa, una de las mayores: !Tremenda! Le debo toda clase de disculpas por haber ignorado su grandeza durante tanto tiempo; pero para hacer tal cosa necesitaría un libro entero, y aquí solo dispongo de unas pocas líneas". 

(Thomas Merton, LM7C)

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.