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viernes, 23 de junio de 2023

CARNE Y ESPÍRITU

Puede ser sugerente para comprender la visión de la santidad de TM su explicación acerca de los términos “carne” y “espíritu
[1]

La carne es un término genérico no solo para referirse a la vida corporal (pues de hecho, el Espíritu santifica alma y cuerpo), sino sobre todo para la vida “mundana”. La “carne” incluye no sólo la sensualidad y el libertinaje, sino también el conformismo, las acciones fundadas en el mero respeto humano, o en el convencionalismo social. Obedecemos a la “carne” cuando seguimos las normas del prejuicio, la complacencia, el fanatismo, el orgullo de casta, la superstición, la ambición o la codicia. También la santidad aparente, basada en la hipocresía y no en la sinceridad del corazón. Cuando incluso, acciones heroicas, van más a conseguir la admiración de otros que a alabar a Dios y buscar el bien. 

 Actuar según las leyes del “espíritu” es otra cosa: es ir por los caminos de la paz y la vida; por los caminos de la humildad y del amor. El espíritu habla desde un recóndito lugar interior, inaccesible a la “carne”. La “carne” es nuestro falso yo, lo más externo; el “espíritu”, nuestro yo verdadero, nuestro ser más íntimo, que está unido a Dios en Cristo. En ese santuario interior coinciden nuestra voz interior, la voz de la conciencia y la voz del Espíritu. 

Así, nuestra vida cristiana es vida de unión con el Espíritu Santo y de fidelidad a la voluntad divina en las profundidades de nuestro ser. Aceptar lo que somos, porque es lo que Cristo ha querido asumir, para transformar y santificar según su propia imagen y semejanza[2].


[1] Terminología paulina. El apóstol nos pide que “caminemos no según la carne, sino según el espíritu”.


[2]Resistir a la carne” significa por tanto: entender la presencia del mal dentro de nosotros, y estar tranquilos, afrontándolo con objetividad y paciencia, confiados en la gracia de Cristo. Cuando estamos unidos a Cristo, aunque pueda haber tendencias perversas en acción (semillas y raíces de muerte de nuestra vida pasada) el Espíritu Santo nos concede la gracia de resistir, y nuestra voluntad de amar y servir a Dios, a pesar de esas tendencias, ratifica su acción vivificadora.

(Tesina sobre la santidad en Thomas Merton)
Fray Manuel de Jesús, ocd

jueves, 22 de junio de 2023

DESCUBRIR NUESTRA IDENTIDAD EN DIOS

"Nuestra vocación no consiste simplemente en ser, sino en trabajar junto con Dios en la creación de nuestra vida, nuestra identidad, nuestro destino. Esto significa que no debemos existir pasivamente, sino participar activamente en Su libertad creadora, en nuestra vida y en la vida de los otros, eligiendo la verdad. 

O, mejor dicho, somos llamados incluso a compartir con Dios la obra de crear la verdad de nuestra identidad. Podemos eludir esta responsabilidad jugando con máscaras, y esto nos agrada, porque a veces puede parecer una manera libre y creadora de vivir. Resulta muy fácil, según parece, agradar a todos. Pero, a largo plazo, el precio que debemos pagar y el sufrimiento son muy elevados.

 Descubrir nuestra identidad en Dios o, como dice la Biblia, «trabajar por nuestra salvación», es una tarea que requiere sacrificio y angustia, riesgo y muchas lágrimas. Exige una atención constante a la realidad en todo momento y una gran fidelidad a Dios cuando se revela, oscuramente, en el misterio de cada nueva situación

Nosotros no conocemos con claridad y de antemano cuál será el resultado de este trabajo. El secreto de mi plena identidad está escondido en Dios. Sólo él puede hacer de mí la persona que yo soy o, mejor, la que seré cuando al fin comience a ser plenamente. Pero si no deseo esta identidad y no trabajo con Él y en Él para encontrarla, la obra nunca será realizada. La manera de hacerlo es un secreto que sólo Dios puede enseñarme. No hay forma alguna de conocer este secreto sin fe. Mas la contemplación es el don mayor y más precioso, ya que me permite ver y comprender la obra que Dios quiere que haga".

Thomas Merton

viernes, 16 de junio de 2023

COSAS DE MUJERES

"El hombre norteamericano es la mitad de un ser humano, con su masculinidad sobrevalorada. Piensen ustedes en las cosas que un hombre no puede permitirse hacer porque son cosas de mujeres. No se le permite tener sentimientos tiernos o bondadosos. Tiene que tratar de no parecer puntilloso con la limpieza. A un hombre, supuestamente, no le importa mucho la vida de los animales o de las plantas: esas son preocupaciones sentimentales. Un árbol vale tantos dólares; así que se tala y se vende. Y los animales solo existen para la caza. Para ser un hombre hay que ser un poco destructivo e insensible, no dejarse llevar por los sentimientos, porque son cosas de mujeres".

Thomas Merton
Los manantiales de la contemplación

CONOCER A DIOS

"Dios no es alguien a quien hemos de conocer por medio del análisis o el razonamiento. Si consideramos que la esencia de la realidad es una cosa personal, hallaremos a Dios como lo más personal del conjunto. Sólo podemos conocer a Dios por la intuición del amor o la fe. Por lo tanto, quienes decimos que no conocemos a Dios, sino que tan sólo lo amamos y creemos en El somos los que más cerca estamos de conocerlo".

Kitaro Nishida
(Citado por Thomas Merton en : El zen y los pájaros del deseo".

viernes, 2 de junio de 2023

ANTE EL CRISTIANISMO CULTURAL

 
"A mí, como creyente en Cristo, me desconcierta la afirmación de que los ateos, los musulmanes y los budistas deberían aceptar sin problemas la cruz porque forma parte de nuestra cultura. Me desconcierta casi tanto como ver a políticos no creyentes en una celebración eucarística –por ejemplo con motivo de los llamados «funerales de Estado» o de las fiestas patronales– y, para mayor oprobio, ocupando un lugar de honor. En mi humilde opinión, la secularización interna de la Iglesia –que los obispos critican con toda razón– no es consecuencia solamente del reduccionismo ético de la fe o de las propuestas teológicas deficientes, sino también de esa complacencia ante el cristianismo cultural.

Es sabido que los primeros cristianos, practicando la llamada «ley del arcano», ocultaron los sacramentos a la mirada de quienes eran incapaces de venerarlos. Incluso los catecúmenos, una vez terminada la liturgia de la Palabra, debían abandonar el templo. Me gustaría que los cristianos actuales sintiéramos, como ellos, un poco de «pudor metafísico». Como decía Metz, «la misma sociedad profana conoce algo denominado protección de datos. Al parecer, la Iglesia no conoce algo así como protección del misterio».

En todo caso, yo estaría dispuesto a admitir –un poco a regañadientes– la presencia del crucifijo entre los incrédulos poscristianos cuando evoque para ellos valores humanos. Pero lo que ya me resulta absolutamente incomprensible es que queramos mantenerlo entre quienes provoca resonancias negativas y piden expresamente su retirada. En tales casos deberíamos más bien preguntarnos con preocupación qué hemos hecho los cristianos para que el crucifijo provoque en ellos semejante repulsa".

Luis González-Carvajal
Cristianos sin Iglesia
(Revista Concilium 340 (abril 2011)

jueves, 11 de mayo de 2023

USTED SE CONVIERTE EN AQUELLO MISMO CONTRA LO QUE COMBATE

"Usted se convierte en aquello mismo contra lo que combate, no hay duda [...]. Si yo estoy furioso y usted me enfrenta con furia, ¿cuál es el resultado? Más furia. Usted se ha convertido en aquello que soy yo. Si soy malo y usted me combate con el mal, significa que también usted se vuelve malo, por justo que pueda sentirse. Si soy brutal y usted usa métodos brutales para vencerme, entonces se ha vuelto tan brutal como yo. Y esto es lo que hemos hecho durante miles de años. Por cierto, hay una manera de abordar esto, distinta a la de enfrentarse con odio al odio. Si uso métodos violentos para calmar la furia que hay en mí, entonces estoy usando malos medios para un buen fin y, debido a eso, el buen fin deja de ser tal. De este modo no hay comprensión, no trasciende la furia. La furia debe ser estudiada con tolerancia y comprendida; no puede ser vencida por medios violentos. Ella puede ser el resultado de muchas causas y, sin comprenderlas, no hay manera de escapar de la furia.

Nosotros hemos creado al enemigo, al bandido, y el hecho de convertirnos nosotros mismos en el enemigo, de ninguna manera origina el fin de la hostilidad. Tenemos que comprender la causa de la hostilidad y dejar de alimentarla con nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Esta es una tarea ardua que requiere constante percepción alerta de nosotros mismos y una inteligente flexibilidad, porque aquello que somos, eso es la sociedad, el Estado. 
El enemigo y el amigo son el resultado de nuestro pensamiento y nuestra acción. Somos los responsables de crear enemistad; por eso es más importante darnos cuenta de nuestros propios pensamientos y actos que interesarnos en el enemigo y el amigo, porque cl recto pensar pone fin a la división. El amor trasciende al amigo y al enemigo".

 Obras Completas de J. Krishnamurti Vol. III

miércoles, 3 de mayo de 2023

LA VIDA EN CRISTO

"La vida cristiana se presenta claramente en el Nuevo Testamento, de forma primordial, como una participación en la vida de Cristo. Somos llamados a «morir con Él», «muriendo al pecado», para poder «resucitar con Él». La vida en Cristo no comienza, pues, con la muerte biológica sino que, por el contrario, comienza ahora con una muerte del yo, con una conversión, una metánoia, en la que «nos revestimos con la mente de Cristo» y vivimos a través de Cristo en el Espíritu. Así, Pablo dice que «el que está en Cristo es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo» (2 Cor 5,17). 

Esta realidad se hace sacramentalmente presente a la comunidad creyente por medio del rito de iniciación del bautismo. La temprana práctica cristiana del bautismo adulto mediante la inmersión imprimía una gráfica expresión simbólica a esta participación en la muerte y resurrección de Cristo. Los escritos de los Padres hablan de las aguas del bautismo como de un útero y de una tumba. La persona que está siendo bautizada se sumerge en el agua al igual que Cristo descendió al interior de la tierra en la muerte. Emerger del agua representa a Cristo resucitando en gloria, habiendo salido victorioso sobre la muerte. En el bautismo, el Espíritu, a Quien damos entrada a través de la fe, incorpora al cristiano a la vida de Cristo. La vida de Cristo pasa a ser nuestra propia vida y así podemos decir con Pablo, «para mí, vivir es Cristo»

Con todo, la vida diaria y nuestra oración rápidamente nos muestran que nuestra vida en Cristo es una vida en proceso. Cristo es la puerta que lleva a la vida, pero somos nosotros quienes hemos de atravesar ese umbral siendo partícipes de su muerte para compartir su vida. Eso exige una lucha diaria, que con frecuencia es ardua, y cargar con nuestra cruz que es, sobre todo, nuestra propia rebeldía contra Dios, de muy hondo arraigo, y de la que se deriva nuestra tendencia a la muerte. Esta tendencia hacia el pecado y la muerte es en sí un misterio. Es la oscuridad que ha sido redimida por Cristo pero que constantemente y con esfuerzo tenemos que exponer a su mirada sanadora. Es el pecado. Es lo que Merton llama el falso yo".

James Finley

El Palacio del Vacío de Thomas Merton

viernes, 28 de abril de 2023

VIVIR ES ACEPTAR, ADMITIR, ESPERAR...

"Me confronto con todo cuanto se cruza en mi camino y me hace a veces sentirme maltratada. Es como si me dejara estrellarme contra mí misma, dejándome maltrecha y llena de arañazos. Pero imagino que tiene que ser así. A veces siento que estoy en un abrasador purgatorio y que estoy siendo forjada en otra cosa. Pero ¿en qué? Solamente puedo ser pasiva, dejar que me suceda. Pero entonces también siento que todos los problemas de nuestra época y de la humanidad en general tienen que ser combatidos dentro de mi pequeña cabeza. Y esto significa ser activa... Una vida dura me está reservada. A veces no siento ganas de continuar. En los momentos en que siento que sé exactamente lo que me va a suceder, a qué se parece la vida, me canso muchísimo y no siento la necesidad de experimentar las cosas tal como vienen. Pero la vida siempre lleva ventaja, y entonces encuentro de nuevo todo interesante y emocionante y me lleno de valentía y de ideas. Uno debe admitir sus propias pausas, pero yo me pongo mustia en estas pausas, o así me lo parece".

Etty Hillesum

Diarios

martes, 25 de abril de 2023

"ME ENTREGO A TU AMOR" (Oración de Thomas Merton)

"Señor, no he vivido como un contemplativo. Me falta lo esencial. Me limito a decir que confio en Ti, pero mis obras demuestran que en realidad solo confio en mi, y que aun tengo miedo de Ti. Toma mi vida en Tus manos de una vez, y haz con ella lo que quieras. Me entrego a Tu amor, y quiero seguir entregandome a Tu amor, sin rechazar ninguna de las realidades duras o agradables que tengas reservadas para mí. Me basta con que Tú recibas gloria. Todo cuanto Tú hayas previsto está bien. Todo es amor. El camino que Tú has abierto ante mí es un camino fácil, comparado con el arduo camino de mi propia voluntad, que me conduce de nuevo hacia Egipto y los adobes sin paja. Si permites que la gente me alabe, no me importará. Y menos todavía si permites que me censuren; por el contrario, estaré alegre. Si me envías trabajo, lo aceptaré con alegría, y será un descanso para mí, porque es Tu voluntad. Y si me envías descanso, descansaré en Ti. Sólo te ruego que me salves de mí mismo. Sálvame de mi egoísta y ponzoñoso afán de cambiarlo todo, de actuar sin motivo, de moverme por el placer de hacerlo, de alterar todo lo que Tú has ordenado. Permíteme descansar en Tu voluntad y vivir en silencio. Así, la luz de Tu alegría caldeará mi vida. Su fuego arderá en mi corazón y brillará para gloria Tuya. Para eso es para lo que vivo. Amén, amén".

Thomas Merton

miércoles, 12 de abril de 2023

RESURRECCIÓN... ¡LA ÚNICA LUZ!

 "La vida está de nuestro lado. Sabemos que el silencio y la cruz son fuerzas que no deben ser rechazadas. En el silencio y el sufrimiento, en el esfuerzo desgarrador para ser  honestos en medio de la deshonestidad (la mayoría de las vec es nuestra propia deshonestidad), en todo ello hay victoria. Es Cristo dentro de nosotros el que nos conduce a través de la oscuridad a una luz de la cual no tenemos idea y que solo puede ser hallada atravesando la aparente desesperación. Todo tiene que ser sometido a prueba. Todas las elecciones tienen que ser examinadas. Todas las lealtades tienen que pasar a través del fuego. Mucho se ha de perder. Mucho de lo que hay en nosotros. Pero la victoria es cierta. La Resurrección es la única luz, y con esa luz no hay error".

Thomas Merton, carta a Czeslaw Milosz.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.